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lunes, 22 de enero de 2024

LOS DESPOSEIDOS, de Szilard Borbely

LOS DESPOSEIDOS, de Szilard Borbely


Una historia de pobreza, de desarraigo y del pasar miedo de un niño constantemente hacia los padres, los vecinos, o del colegio. Es un relato duro, una historia húngara de inicios de los 70, referida concretamente a una familia donde el padre trabaja cuando puede porque el régimen comunista no lo acepta debido a sus orígenes, y la madre está mucho más que amargada y deprimida, amarga y deprime a sus hijos con sus anuncios de suicidio y las constantes quejas de todo y hacia todos. Vamos, que maldice su destino. El ambiente del pueblo donde viven no es mucho mejor, la gente maldice, enferma y trabaja por un salario insuficiente. 

Son un rebaño humano embrutecido, visto desde la perspectiva del niño. Del futuro no cabe esperar nada bueno, y es que este niño se erige en protagonista con un aprendizaje de la vida duro y desalentador. El chico, que  hacía el final dice tener 10 años, vive en constante miedo por tanta cosa chunga que le rodea, y son muchas. Toda la familia sufre por ser de origen judío, incluso el padre, supuestamente judío y de origen kulak. En ese sentido,  ir al colegio es un drama por ejemplo. El chico ni siquiera sabe bien qué es ser judío porque su madre apenas lo sabe ya. De hecho a la gente que cae mal dentro del régimen, significado por alcaldes o presidentes de cooperativas, se le acusa de judíos, kulaks, cristianos, gitanos o cualquier otra cosa aunque no este claro que lo sean: a veces parece que los mismo acusados lo acaban asumiendo, independientemente de la verdad, porque la acusación es la verdad. Otras veces lo niegan. Pero da la sensación que esta gente ya no sabe ni lo que son.

Aunque durante una buena parte del libro parece que la madre odia a sus hijos, después la tirantez se disipa y la relación es más normal. Entran en juego otros elementos familiares, van llegando los recuerdos del pasado, el origen de que lo estén pasando tan mal: la perdida de la posición social con la llegada de los comunistas, el desarraigo al convertirse en húngaros católicos por obligación en otro momento de la historia... cosas así que no se olvidan porque se aferran a alguna idea de lo que en algún momento fueron. Buscan  una identidad segura, pero parece que la sociedad se lo niega de forma incluso violenta. Ambos extremos (la identidad y la violencia) parecen la válvula de escape de tanta frustración. Son momentos de la narración que se hacen duros, esos en que se muestran los trapos sucios de la familia.

Húngaros contra rumanos, rumanos contra gitanos, húngaros contra judíos.... hay mucho rencor entre estos pueblos. Una especie de xenofobia que se aprende en el seno de las familias. Sin embargo, todos vienen a ser una mezcla de identidades: el chico protagonista es una mezcla de judío por la madre, kulak, ruteno (pero no cualquier rutina, sino del tipo huzulo), educación judeocatolica en casa y marxista en la escuela... Lo normal es que al chico le caiga una identidad distinta según con quien hable de su familia. Si su tatarabuelo era ruteno, el chico también. En cuanto a eso, si se recupera una rica memoria histórica de esta gente enclavada en un pueblo del este de Hungría. Todo ello bien adobado con hambre, pobreza sin llegar a la miseria. Aquí la pobreza se huele, se oye, se masca, se palpa. No es una pobreza extrema porque algo comen, pero pasan hambre. Tienen trabajo mal pagado, pero el padre lo pierde, los ancianos huelen a suciedad. Las costumbres son insalubres. A los críos les cuelgan los mocos. No es de extrañar que el lenguaje sea soez y se maltraten entre ellos. Es una radiografía de la miseria rural húngara en plena era comunista. Hay una conciencia de clase muy acusada para ser una sociedad comunista: la profesora odia a los aldeanos, los jefes comunistas a los antiguos kulaks, la madre a los campesinos, etc. 

 Al final el niño se convierte en adolescente, y acaba resumiendo su vida anterior con una bella metáfora. En mi opinión, gran libro. Pocos juicios de valor camuflados frente a una realidad que habla por si sola. Si hubiera que ponerle imagenes, me recuerda mucho a las peliculas de Bela Tarr, tambien hungaro.

jueves, 4 de enero de 2024

EL MINISTERIO DE LA VERDAD, de Dorian Lynskey

EL MINISTERIO DE LA VERDAD, de Dorian Lynskey


Así como hay biografías de personas, con sus progenitores, su nacimiento, formación y despegue en la vida adulta, este libro ofrece lo mismo de un insigne libro como es 1984: quién fue su progenitor (Eric Blair, alias Orwell), de donde nació la idea de 1984 (y el por qué del título), dónde encaja en la producción del autor y en la evolución de sus ideas ya al final de su vida. Cómo fue escrito, dónde, las numerosas influencias que recibió de otros libros. ¿De donde viene el Ministerio de la verdad, el crimental, el doblepiensa? ¿Como se sacó de la manga la idea del Socing o la del Hermano Mayor (y no gran hermano)? Están las experiencias de Orwell durante la Guerra Civil española, vitales para comprenderle a él y a cualquier occidental de la época. Uno ve ciertos episodios de Black Mirror como si fueran algo nuevo, pero no.

Por ello es también una biografía literaria en torno al autor de 1984. Hasta llegar a esta obra, se comentan sus experiencias vitales (expresadas en otras obras suyas), aquellas partes de su vida que lo significaron todo en cada momento: se nos cuenta la experiencia vagabunda, y algo de su trabajo en el sureste del Asia colonizada por el imperio británico. 

Todo ello se describe teniendo en cuenta el carácter idealista y algo ingenuo de Orwell, así como su entrega a las causas en las que cree. Un hombre de humor negro, de fuertes convicciones, pero capaz de ponerlas a prueba y seguir desarrollándolas. De un carácter abrupto, taciturno pero directo si abría la boca en una discusión o un artículo de opinión o una reseña literaria. Muy apreciado por su honradez intelectual (tanto como odiado por ello hasta hoy), y tal vez como efecto de ello, con no muchos amigos. Desde luego, defender el socialismo cuando es el comunismo de Stalin lo que arrastra a la gente no le hizo ganar compañeros de viaje ideológicos, es quedarse en tierra de nadie. Y la derecha tory aprovechó también 1984 para atacar a la izquierda con una lectura sesgada: esa ha sido una de las interpretaciones en Gran Bretaña y EEUU a lo largo de las décadas. 

El libro contiene otros valiosos argumentos: por un lado habla bastante de la otra genialidad de Orwell que es Rebelión en la granja, y eso me ha encantado aunque no sea el centro del libro. Entra menos en el resto de su producción literaria pero si toca puntualmente artículos periodísticos, ensayos valiosos que esclarecer la génesis o el mensaje de 1984 (por ejemplo El león y el unicornio). Eso está muy bien. 

Otra rama de este árbol que es 1984 hace referencia un género que no es el mío, el de la literatura de la distopías, o las utopías que el tiempo vuelve diabólicas cuando se demuestra que no eran unas ideas tan felices. Hay en el libro un conjunto de referencias anteriores a 1984 cuantiosa, muchas desconocidas para mi, pero si cabe citar al menos a Un mundo feliz (Huxley), Ciudad conquistada (Serge), El cero y el infinito (Koestler), las obras de H. G. Wells influenciadas a su vez por Edward Bellamy y por William Morris, Nosotros (Zamiatin), Los viajes de Gulliver (Jonathan Swift), y me dejo muchas. Orwell, además de un gran lector, era un gran reseñador que daba palos especialmente a las obras que más le gustaban por algún motivo, menudo carácter.

La sensación de impotencia ante lo malo que pasa en sus novelas, como en 1984, es resultado de su pesimismo ante el futuro, pero era un sentimiento compartido en esa época. De hecho, la sociedad británica vivió una escasez en momentos posteriores a la guerra aún mayor que durante esta. Y esta estimación que le tuvieron a Orwell sus contemporáneos se engancha con la que han tenido las siguientes generaciones hasta el día de hoy hacia 1984: sus interpretaciones, o malinterpretaciones (las interesadas políticamente), las lecturas alternativas, la capacidad de seducir la imaginación de los lectores como David Bowie o George Lucas (THX 1138), lo que queda de su mensaje, el uso profético de ciertos elementos de la novela (las pantallas que te observan, por ejemplo), el uso de palabras nuevas que luego se han utilizado hasta la saciedad para explicar la realidad, el libro hecho comic, pelicula, canciones y cualquier otra expresión artística contemporánea... Esta última parte ha diluido un poco mi interés por el libro de Lynskey, tal vez porque su afán completista en torno a todo lo que llega transformado desde 1984 hasta nuestros días va perdiendo mi interés. Es un parte pequeña del libro, ya al final, pero todo lo anterior me parece muy valioso tanto para los que leímos esta novela (el autor comenta que es una lectura que engancha especialmente a la gente joven; que es lo que me paso a mi, que me lo regaslaron de adolescente) y nunca la hemos olvidado, como para acercarnos a una visión transversal del siglo XX a través de una obra literaria icónica y sugerente como pocas.

LA ANTONIA, de Paolo Cognetti

LA ANTONIA, de Paolo Cognetti



Cognetti recrea la vida de esta poeta y montañera de Milán, muerta prematuramente con 26 años (1912-1938). Se basa en sus cartas, sus fotografías (casi todas de montaña) y una selección de poemas no publicados en vida pero que, cuando lo fueron, ejercieron una gran influencia en generaciones de poetas italianos posteriores. Y eso aún cuando su familia expurgó de sus diarios y cuadernos de poemas las partes que ellos quisieron, por algún motivo, ocultar. Incluso la última nota de despedida a su familia. 

La montaña, sus escaladas y travesías de esquí fueron muy importantes en su vida. Llegó a tener de guía al gran Comici, y se paseó por todo el ámbito alpino europeo porque era hija de un abogado que había hecho fama y fortuna con el régimen fascista. Le permitió viajar, estudiar y escalar. Pero ese ambiente es también el telón de fondo de muchos poemas y vivencias que la llevan muy arriba, pero también muy abajo, unas oscilaciones de ánimo tremendas coincidiendo en estas ocasiones cuando el amor no es correspondido. Ocurre que dos novios la defraudan en sus expectativas, y eso la lleva a sentimientos oscuros, que con el tiempo se volverán autodestructivos. En los primeros poemas es una adolescente con algunos pájaros en la cabeza, pero con los años está claro que su poesía mejoró (son los poemas que me gustan), y sus problemas son algo más que afectivos, hay una desazón hacia una vida que no la llena. Tampoco la montaña es suficiente. La idea de Cognetti es la de descubrir y acompañar a esta joven mujer tan sensible e inteligente en un mundo que no la comprende mientras ella espera demasiado de él. El mundo es hostil cuando vas más allá de lo que puede darte merecidamente pero no está preparado para hacerlo. Al final del libro uno lamenta la cantidad de gente que quería ponerla socialmente en su sitio, es decir, hundirla, humillarla, hacerla sentir menos de lo que se pensaba Antonia de si misma. 

Hay otros lugares comunes en su vida: la casa en Pasturo, un lugar siempre de reflexión cerca de las montañas. Pero también sentimientos, como el del niño no nacido como símbolo de lo que ella cree merecer pero nunca llegará. O la propia muerte que parece una salida natural a ese problema de vivir.

El tercer novio fue un chico salido del proletariado, estudioso. Mientras los dos anteriores eran lamentables, este del año 1937 le abre una mirada nueva, más social: se nota en el carácter de las fotografías de entonces. Pero no deja de tener depresiones, de esas que la sumen en pensamientos sobre la muerte. 

El final de la Antonia es muy triste. La biografía que nos quedó de ella atraviesa varias lagunas hasta el último día de su existencia y Cognetti trata de dar pistas sobre una de las poetas italianas más importantes y más incomprendidas durante su paso por la vida del siglo XX. Es duro leer cómo una chica tan joven, con todo a su alcance en la vida, nada vulgar, con tantas inquietudes, acaba en una encerrona de la vida y de la mente. No seré yo quien critique a una mujer que ahora llamaríamos una pija por sus apariencias cuando Cognetti nos cuenta todo lo que habia detras de esas apariencias. Tan solo leer el libro y pasar de puntillas y sin hacer ruido de observaciones morales. Me provoca demasiado respeto esa decisión del suicidio.  Es un misterio para mi, como lo es la que más amaba en la vida, la poesía.

miércoles, 20 de diciembre de 2023

SIN LLEGAR NUNCA A LA CUMBRE, de Paolo Cognetti

 SIN LLEGAR NUNCA A LA CUMBRE, de Paolo Cognetti


Este libro de 107 páginas, con algunos dibujos a lápiz del autor, nos cuenta el trekking de cerca de un mes que hizo por una remota región del Nepal, una que se adentra en el Tibet y que es de las menos frecuentadas por los turistas: la región del Dolpo. De hecho, apenas cuenta que se cruzaran con turistas. Además de estas peculiaridades, alberga otra significativa: ninguno de los clientes que la componen aspira a hacer una cumbre de las que tienen a mano. Lo que no quita que superen, él y sus dos amigos, collados en torno a los 5000 m de altitud. En un trekking de estos no es raro, pero si hay siempre ambiciones por llegar muy arriba y aumentar el curriculum de cimas logradas. El acicate de Cognetti para este viaje, en cambio, es seguir el itinerario, más espiritual que físico, de Peter Matthiessen en El leopardo de las nieves, buscando algunas de sus sensaciones. Fue en 2018, el libro es de un año después.

Por otra parte, el autor avisa pronto de que el mal de altura lo lleva fatal, aunque hace todo lo posible para superarlo: caminar despacio, descansar, etc. El libro viene a ser, por tanto, una crónica de esos días de trashumancia humana por algunos de los panoramas más bellos e inhóspitos del planeta. Con todo, encuentran poblados estacionales donde aprovecha la gente nepali a trabajar con el ganado durante el corto periodo estival. Lo mismo observa a los porteadores, que a estos habitantes o sube a algún antiguo centro budista abandonado. Le acompaña, después de mucho convencerle, un amigo que recuerda un poco a aquel otro, malogrado, que aparecía en Las ocho montañas. Pero es lo único que me lo ha recordado, aquí el final del libro lo acompaña un perro, Kanji, que hace la mitad del trekking con ellos, una parábola del dejarse llevar por la vida cuando esta te viene de cara, con comida y calor en este caso. Así como el perro no se plantea metas a largo plazo, Cognetti rompe con esa casi dictadura sorda de que si haces un trek y no haces cumbre, algo te faltó. Aquí lo principal es superar el dia con nota, no esperar a llegar a la cima para sentirte así, de manera que da con situaciones en las que intervienen sus amigos, los guías, los cocineros, algunos habitantes de los valles y el propio preguntarse qué demonios hace allí pasando frío, cansancio y dolores de cabeza. Cada día tiene su cima,unas mas altas, otras más bajas.

El libro podría ser un bonito guion, algo pormenorizado, de una película que muchos hemos vivido cuando hemos ido a Nepal a hacer algo parecido. Se lee muy bien, me recuerda momentos pasados (punto fuerte para el lector que ya haya estado), y tiene unos pocos momentos reflexivos de los que, reconozco, agradezco que no se conviertan en ensimismamientos o en las típicas teorías huecas de la felicidad personal que tanto proliferan. Me alegro por la honestidad de su actitud. El himalaya no es solo de los alpinistas, y con un poco de imaginacion, es también de los que nunca lo han pisado.

sábado, 16 de diciembre de 2023

EL OCASO DE LA DEMOCRACIA, de Anne Applebaum

EL OCASO DE LA DEMOCRACIA, de Anne Applebaum


Anne Applebaum es columnista, periodista, historiadora, de origen estadounidense por nacimiento y con la nacionalidad también polaca por su matrimonio con un dos veces ministro de este país. Se define como de derechas, y de origen judío pero no practicante. La conozco ya por haber leído su notable Hambruna roja.

En este caso, se sintió espoleada a escribir sobre la extrema derecha en países como Polonia, EEUU o Hungría porque eso ha tenido, a nivel personal, unas consecuencias negativas. Como cuenta en las primeras páginas, celebró el cambio de milenio, hace ya casi 24 años, en su residencia rural polaca con 100 invitados. En poco tiempo, un montón de esas personas había roto su amistad con ella por varios motivos que tenían tres claves: ella era esposa de un reconocido miembro de la oposición al partido de extrema derecha Ley y Justicia (que ha gobernado hasta este año),  el ser ella misma de una ideología de derecha moderada, y el hecho de ser judía. Incluso para escuchar las versiones políticas de la realidad europea actual que ellas tuviesen, algunas de esas personas declinaron entrevistarse años después con Applebaum. Pero no ha dejado de anotar los comentarios públicos que sus antiguos amigos han ido dejando con los años. Applebaum califica este mundillo de gente como partidarios de un "sistema unipartidista y antiliberal". 

Por aquí desfilan, desde esa posición que tiene la autora de tener tantos contactos en el mundo politico y economico, el exprimer ministro polaco Kaczynski, Boris Johnson, y países como España, Hungría o Grecia entre otros. Pero se centra en casos muy simbólicos de esta derecha extremista, nostálgica y sin escrúpulos. El de Polonia le es conocido desde dentro por vivir allí debido a su marido, un político polaco. Es un caso interesante porque tiene algunos parecidos con España. El caso inglés le es conocido por motivos laborales, parece saberse el "quién es quién" de la política inglesa. También vivió y trabajó allí. Este caso de los ingleses da mucha grima, explica muchos titulares de prensa actuales. Por motivos que también pasan en España, el caso húngaro viene asociado al inglés, pero contra Orban y su camarilla la autora no ahorra ninguna acusación política y penal posible. 

Hasta que llegamos a la última parte, a la dedicada a la derecha estadounidense, a la división del republicanismo ya en tiempos de George Bush hijo. Analiza a un par de personajes de extrema derecha y advierte la posición pesimista pero incendiaria de esta gente frente a sus compatriotas. En el fondo da igual la ideología que tenga estos estadounidenses fanáticos de un montón de valores que, de hecho, luego incumplen.

En definitiva, lo mejor que puedo decir es que es un libro que, independientemente de tus ideas, puede ser comprendido por cualquiera, que se sacan conclusiones, que su mensaje esta por encima de la izquierda y de la derecha. Si no se está resentido, o se es una persona fanatizada con una posición intransigente, este puede ser un buen libro. Me doy cuenta de que ella habla de lo que conoce, la derecha, pero podría igualmente hablar con ejemplos de izquierda, aunque a día de hoy no sean los que dominan las tendencias en el continente europeo ni la agenda de los políticos. No es un libro sacado de opiniones de tertulianos u otros comentaristas, de ideas sacadas de redes sociales u otros instrumentos de partidos políticos o lobbys. Está sacado desde la experiencia dolorosa de perder amigos porque "algo externo" se interpuso entre ellos, eso que nunca debió ocurrir y sin embargo ocurre todos los días. No es un panfleto de ideas a la venta, pero si es un aviso de que aun hay cosas que nos unen, dentro del espectro político, más que otras que nos separan.

Algunas conclusiones de lo que yo he leído, esto ya es una interpretación personal:
1.- la polarización social sirve a las minorías ideológicas un espacio demográfico para no desaparecer e, incluso influir, tras un tiempo precedente en que temieron caer en el olvido o desaparecer. Prefieren la división y la violencia política de todos para beneficio de unos pocos. Es el caso de Vox.

2.-las instituciones democráticas y los medios de información tradicionales se han quedado desfasados por la rapidez, la inmediatez y la simplicidad que la tecnología ha introducido en nuestras vidas para decidir, aprobar o denegar, y conocer lo que pasa a nuestro alrededor. Applebaum habla de una ideología "en línea". Aquí entra una de las partes más suculentas del libro: como los procesos de psicología, de mercadotecnia, etc, son las formas de conseguir lo anterior. Más o menos como si viviéramos a través de Facebook o X/Twitter. Pero el proceso electoral, por ejemplo, no fue pensado siguiendo este desarrollo: esto es un problema grave.

3.-la pregunta a hacer a los extremistas, después de escuchar unos discursos dirigidos a las emociones, es; ¿cómo vais a implementar estas ideas? ¿Cuál va a ser vuestra actuación concreta? Porque ahí se caen los maximalismos e ideas imposibles. Pon el ejemplo que quieras y preguntate eso mismo.

4.-Los políticos y la gente que los rodea puede cambiar de ideas en pocos años hasta un punto irreconocible. Y las amistades en ese mundillo duran exactamente lo mismo 

5.- cuando a un extremista se le llena la boca de valores humanos y patriotas que dice defender, es muy posible que el mismo no esté muy interesado, con su vida personal, en cumplirlos, y está por ver si un extremista apoya a candidatos que hacen lo opuesto de lo que proclaman ante cualquiera que se le pregunte.

6.-por supuesto, ningun politico ni ningún partido es la derecha de ningún país, sino una forma de ser de derechas, pero siempre hay otras. No nos damos cuenta, pero esto hace mucho daño a la gente buena que hay con esa tendencia. Aunque los extremistas actuales sean tan arrogantes como para creérselo, hay más vida dentro de esas tendencias fuera de esos partidos extremistas que parecen copar ese lado de la bancada parlamentaria. Les encanta colonizar nuestras mentes para usarlas a su antojo. Vale también para la izquierda.

Por poner algún punto en contra, diré que no habla para nada del caso de Países Bajos, donde la ultraderecha acaba de ganar las elecciones. Parece que muestra simpatía por Thatcher, y alienta un deseo de que la pandemia saque algo bueno de la sociedad civil, cosa no ha pasado.

domingo, 10 de diciembre de 2023

UN LUGAR LLAMADO ANTAÑO, de Olga Tokarczuk

UN LUGAR LLAMADO ANTAÑO, de Olga Tokarczuk 

He aquí una de las primeras novelas de la premio nobel de literatura del 2018, la polaca Olga Tokarczuk, original, profunda y sencilla de leer en conjunto. Aunque el comienzo, al situarnos en el lugar de Antaño, como si nos describiera los accidentes geográficos de un mapa, me echó un poco para atrás. Pero después de esas páginas todo empieza a funcionar como un reloj. Básicamente, creo que sirve para trasladarnos a otro lugar que no sea aquel desde el que nos disponemos a empezar esta novela. Como diciendote: "esto es otra cosa". Es la historia de tres generaciones de polacos de la aislada comarca de Antaño desde 1914 hasta la época de gobierno comunista. Aquí comienza una historia de personas dentro de la Historia. Cada capítulo va de una persona que no solo se relaciona con otras, sino con el tiempo, con los objetos cotidianos, con los animales, con los recuerdos. La originalidad de estas relaciones entre todos estos sujetos descubre una profunda intimidad entre este ellos. Esta es la parte que mas me ha interesado.

Una de las cosas que más me ha gustado es la capacidad de evocación de objetos materiales que acaban por impregnarse de vida humana, o también la síntesis tan evocadora de ciertas personas en un giro de su vida. Eso me ha parecido magistral. Por ejemplo, lo que hace con el molinillo de café es genial, me recordó al Aleph de Borges sin copiarlo, dando un giro distinto. Hay que decir que muchas situaciones se justifican o remiten directamente a un ser superior, a Dios como entidad natural. 

Es con esa clase de realidad con la que se relacionan los personajes, una relaciones trascendentes con sencillez. Como dije en relación al molinillo de café, se relacionan con esa parte de los objetos, personas o animales que no está en lo visible de ellos, en su superficie, sino en la parte más profunda e invisible de sus apariencias, como lo sería la parte sumergida de un iceberg. ¿En qué consiste esa parte invisible con la que, de alguna manera, dialogan los personajes? Esa es la gracia del asunto en esta novela. Cada personaje lo hace a su manera, le da un sentido peculiar según sus propias necesidades, aficiones, deseos más promiscuo, etc. Muy gráfico cuando Misia, por ejemplo, siente que el mercurio de un termómetro es una animal vivo y juega con el. O dicho de otro modo, aunque el capítulo cuente una pequeña historia costumbrista, suele aparecer algún objeto común al que un significado particular provoca un giro de la narración. La explicación puede ser que cada persona tiene su ángel.

Si cada persona es un mundo como se suele decir a veces, cada uno de los personajes vive en un universo propio lleno de matices simbólicos. La naturaleza del paisaje rural influye en sus vidas incluso con un hálito mágico. Una planta puede ser el amante de una mujer, o un río el enemigo del cura al que se le ocurre azotar con una rama. A veces, incluso una persona se convierte en un animal o un espíritu. Tal y como lo relata Olga, cada historia parece un cuento unas veces realistas, pero las más de las veces con elementos mágicos 

Los capítulos son cortos, centrados en una persona de Antaño, que está pasando, al principio, por los efectos de la I Guerra Mundial traumaticamente. Se encuentra en algún lugar de Polonia, a una distancia indeterminada del frente oriental. El orden de los acontecimientos es cronológico, pero el tiempo de cada experiencia que sufre o disfruta cada individuo tiene una levedad extraña que parece romper esa rueda temporal. Parece que el tiempo se detiene, que tiene un antes y un después infinitos en el proceso de la experiencia. Es un tiempo elástico, unas veces va rápido y otras se detiene en el ánimo de la gente. Lo mismo pasa, desde el primer capítulo, con el espacio: Antaño en un microcosmos que se abastece de sus propias historias. A veces, los niños, con su imaginación sienten que no pueden traspasar sus límites. Cuanto más maduros se hacen, más lejos llegan. Y más amargas se vuelven sus vidas: van perdiendo esos momentos luminosos de sus vidas, y los sinsabores no tienen ya ningún sentido, el deseo de seguir viviendo va convirtiéndose en pura inercia. Desde luego, la transformación de la vida de esta gente de Antaño es contada con la levedad y la profundidad de los sueños.

Después vendrán los nazis y la contraofensiva soviética, escenas estas donde el costumbrismo rural queda enterrado bajo toneladas de crueldad sin ninguna magia y sin el candor de los tiempos buenos o malos de siempre.

Hablando como lo hace de un periodo de tres generaciones, me recordó en cierto modo a los Budenbrook de Thomas Mann, de quien la autora se confiesa admiradora. Pero mientras el alemán vuelca todo un bagaje cultural para entender a sus personajes, ya que son un complicado engranaje psicologico con trasfondo en la cultura alemana, estos personajes de Olga parecen más motivados por sus impulsos naturales y, en algunos casos significativos, animales. La fuerza de la tierra es poderosa en los avatares de la historia,  y el capítulo dedicado a perales y manzanos parece confirmarlo. Por ejemplo, la vida obedece más a ciclos naturales que a los esfuerzos humanos por romperlos. A veces la muerte infligida violentamente obedece más a un placer por matar que por una necesidad vital o un elaborado calculo, ya sea de un humano o por una bestia. Otra obsesión en la novela de principio a fin es que una cosa es la suma de sus partes, empieza con el cuerpo humano y acaba haciendo series de 4 cosas muy relacionadas. Lo importante es esa enumeración, esa sugerencia multiplicidad de definiciones para sumar una entidad superior. 

jueves, 7 de diciembre de 2023

LAURUS, de Evgueni Vodolazkin

LAURUS, de Evgueni Vodolazkin (2012)


Este es un libro en el que los hombres más misteriosos, maestros espirituales, de esos con ascendencia sobre el campesinado, predicen el día y la hora de su muerte, y logran despedirse con serenidad de todo el mundo. Hombres como Laurus, nacido con el nombre de Arsenij, que sanan por la fe, se anticipan a los hechos, se sacrifican por los vivos y, en especial, por una mujer muerta y el hijo de ambos. Un loco de Dios en la tradición espiritual profunda de la Rusia medieval, alguien al que se admira, se teme y, por supuesto, no se termina de comprender como no se termina de comprender al pueblo ruso, algo que se afirma al final de esta curiosa historia. 
Todo ocurre a caballo entre el siglo XV y el XVI, repartido en tres fases: una en la que no se mueve del centro de Rusia, donde descubre una vocación de servicio a la gente que se lo reclama. Es también una época traumática por lo que casi sale huyendo de todo lo que le acomoda en la vida por un sentimiento de pecado sin expiar. La culpa es un sentimiento muy poderoso aquí, un paisaje de valle de lágrimas. La segunda parte le lleva a Jerusalén, pero aquí es más importante el camino que la meta: los amigos que hace, los que pierde, lo que aprende.
La tercera parte le devuelve a sus orígenes, purificado no tanto del pecado original, ese que la ha marcado de joven, como de sus apetencias por saber. Lo que tenía que saber de puertas afuera da paso a una vida monacal y después eremita, ya como Laurus. El relato hasta aquí se ha ido despejando de sutilezas y ya sólo es una descripción de lo que hace. Nunca es un relato de elucubraciones espirituales. En esta parte final de su vida, se supone que el protagonista ha alcanzado lo que, en aquel mundillo, se llamaba la oración continua. Sin embargo, lleva toda la vida hablando con Ustina, su verdadero y fallido amor. Supongo que es muy difícil simbolizar la oración de otra manera. En mi opinión, lo enmarcaria en un género de libros antiguos pensados para enseñar por el ejemplo al pueblo en su conjunto. Aún conservo en mi casa un ejemplar de El peregrino ruso, un clásico escrito entre 1853 y 1861 que leí hace décadas, y a él me remito.

En mi opinión, Vodolazkin, a través de su conocimiento de la época (de la que es un especialista) y la fe que, según he leído en alguna entrevista, creo que tiene, nos plantea la experiencia lectora de la época de la peste negra, las peregrinaciones a Tierra Santa y la fe ortodoxa del pueblo llano. No hay dogmas ni disquisiciones religiosas, sólo la experiencia de un hombre y su entorno, gente que puede pasar de la normalidad a la miseria o la muerte en un parpadeo. Por ello no se si es un tema del agrado de todos, pero creo que Laurus es una novela histórica muy honesta y apreciable. Lo es cuando el género trata muchas veces épocas muy distantes en el espacio y en el tiempo con una sensibilidad próxima a nuestros días en un intento de entender más al lector (lo cual es más fácil) que a los personajes o la época referida (lo que es más difícil). Vodolazkin está muy lejos de intentar convencer a nadie de nada, ni de hacer una historia de buenos y malos. El libro no va de eso, esto es diferente. Siempre recordaré el prefacio de Los pilares de la tierra, donde su autor se excusa, en la recreación de la época, de faltarle ese sentido de la fe a sus personajes. Por ejemplo, pese a ser aclamado muchas veces como un hombre de Dios por su vida ejemplar y sus buenas obras, al final de la vida renuncia a estas últimas de una manera convincente. Eso no es facil de contar sin caer en la impostura. Es un libro muy contenido en sus emociones, ha limado las asperezas excesivas y casi cualquier muestra de efusividad alegre o triste y ha preferido mostrar lo que pasa con sobriedad, pero desde el misterio del dolor bajo el que no caben palabras sino mas bien una actitud contemplativa. Creo que es lo que mas me ha gustado del libro. En su aparente sencillez, hay mucha intensidad si se sabe de lo que esta realmente hablando, un hombre de fe y dudas en la baja edad media. Lo que nos ha mostrado Volodazkin es ese aprendizaje de Arsenij hasta Laurus, a través de cuatro etapas: El libro del conocimiento, el de la renuncia, el del camino y el de la tranquilidad, y eso es difícil. Lo ha logrado? Es creíble? Lo hemos comprendido? Es una pregunta más personal de lo que parece. Para mi, lo ha logrado bastante.
No es una lección de trucos argumentales o lingüísticos, pero tiene sus detalles, y muy llamativos algunos. El uso de un hablar antiguo, el recurso a los cuentos tradicionales de antaño en Rusia (con elementos fantásticos en contraste con otros momentos de realismo descarnado), algunos pasajes bíblicos. El autor incrusta sentencias aqui y alla pero no las notas, y eso es un logro envidiable porque de lo contrario acaba cansando hasta acabarle a uno la paciencia. Mientras, por ejemplo, otro autor que también lo hace como es Tesson no hable mas que de sí mismo para darse importancia, esas cosas no me chirrían demasiado. Por lo demás, Laurus es un personaje que trata de romper las medidas del tiempo. Al final del libro parece muy longevo, pero en algunos pasajes, parece que el tiempo, en su vida, se hubiera detenido, por ejemplo, viviendo en un cementerio, o en bosque. En esos periodos, la vida de Laurus parece entrar en un bucle del que, a toda costa, intenta salir.

Por lo demás, esta es una obra con algunos premios prestigiosos, y su autor es de los autores rusos vivos mejor considerados por la crítica. 

"La memoria y el olvido son una pareja tan inseparable como la palabra y el silencio."

Opino que, a parte del gusto de uno por el tema, es un libro que cualquiera puede llegar a entender porque es un enfoque de la fe en Dios desde una posición inmanente. Yo no he visto ninguna verdad revelada de repente, un capítulo que aplaste con un mensaje trascendente. Un sentimiento de culpa puede tenerlo cualquiera, por ejemplo. Además, no es una lectura previsible para lo que se vende actualmente. Y se nota mucho la diferencia entre quien se documenta para un libro y quien es especialista y vive lo que ha estudiado durante mucho tiempo. Esa experiencia lectora es muy evidente cuando comparas que unos necesitan añadir cosas para ganar credibilidad (demostrar todo lo que controlan del tema) y otros como Vodolazkin, que te hacen lo mismo con cuatro pinceladas certeras, que a veces ni te has dado cuenta. Desde luego, no hace alardes de esos, no pegan con el tono de esta novela

Para una mejor comprensión de la novela, una entrevista con el autor aqui.

Una reseña un poco más especial, desde la fe aqui.

sábado, 2 de diciembre de 2023

LOS ARABES DE LAS MARISMAS, de Wilfred Thesiger

 LOS ARABES DE LAS MARISMAS, de Wilfred Thesiger

En los años 50, el ingles Thesiger sucubio a los encantos de otra clase de árabes después de recorrer los inhóspitos espacios de la península arábiga, el Territorio Vacío. Antes se había criado en Etiopia, y había sido un culoinquieto por el norte de Africa y Oriente Próximo. Escuchó hablar de unos árabes en las marismas del Eufrates, poco antes de su desembocadura en el golfo de Persia, en lo que fue la baja Mesopotamia. Eran los mayores humedales de Asia rodeados de desierto, y una de las cunas de la civilización humana. Creo que es también la tierra de Ur, de donde salió Abraham.

Hay aspectos de Los árabes de las marismas (1964) que, para el que no conozca al autor, le resultarán sorprendentemente gratificantes: primero lo bien que escribe, deteniéndose donde hace falta con espíritu observador y colocando las elipsis donde son necesarias. Segundo, su actitud frente a una gente de aspecto rudo y cultura nada parecida a la de un estudiante de Eton; es generoso, respetuoso y atento a todo y a todos. Esta para aprender y tratar a todos de igual a igual en un país que fue antigua colonia británica, independiente desde 1932. Lo tercero que llama la atención es el objeto del libro: la descripción de una sociedad que ya está en fase de modernizarse, incluso una gente como los Madan, el conjunto de tribus árabes que viven en marismas del Eufrates y el Tigris, lleno de vida salvaje, de cerdos para cazar, de sequías e inundaciones y de diferentes tribus que se miran tanto de reojo como para matarse por cualquier afrenta al honor. Y es que vivían un poco aislados todavía, pendientes más del jeque del lugar que de la autoridad estatal. Los rifles están en cada casa. El orden judicial tiene apariencia de seguir las normas feudales, las amistades de verdad se forjan a fuego, y las enemistades también. Se desplazan en canoas hechas de cañas, y con ese material levantan sus casas. La salubridad de esta gente es de esas que echan para atrás, pero eso no quita que todavía atiendan al viajero como mejor sepan hacerlo. Todo lo que amaba de estos mundos acorralados por la modernidad, lo despreciaba Thesiger de la creciente globalización de las costumbres y el pensamiento.

Leer a Thesiger, después de ya no acordarme de Arenas de Arabia (1959), es algo más que un conocimiento de una cultura rica y, seguramente perdida. Es retornar al placer de la lectura de viajes como muy pocos saben hacerlo. Me he vuelto a meter entre las aventuras de un autor clásico como pocos, de la vieja escuela, más pendiente de los demás y de lo que ve que de sí mismo. Y eso, al acabar el libro, se nota.

Thesiger (1910-2003) tuvo una de esas vidas que envidiaré siempre, pero no todo fue tan agradable. Sus idas y venidas al sur de Irak, entre Londres y otros viajes, se interrumpieron definitivamente en 1958 con una revolución de generales y echaron a la dinastía hachemita, la primera que hubo tras la independencia. Con ellos echaron a los ingleses, esa gente que, pese a conceder la independencia de los países, nunca terminaba de irse... Por ello sorprende el respeto que Thesiger siempre se ganó entre los árabes. Aunque por causas ajenas a él ya no volviera a verlos.


sábado, 25 de noviembre de 2023

PALESTINA, de Rashid Khalidi

PALESTINA,  de Rashid Khalidi

Un libro que según indica el mismo autor, va dirigido al público español. Viene a ser una historia del pueblo palestino de los siglo XX-XXI, pero no sólo en cuanto a los hechos, sino una historia emocional de ese sentir nacional con sus altibajos, sus sobresaltos. Los momentos de soledad frente a la ONU, de traición de ciertos líderes árabes de la región, del desprecio colonialista de Gran Bretaña, la impotencia de tantos miles de desplazados. Yo diría que estas narraciones humanas de fondo, en medio de este maremágnum en que flota y se ahogan los palestinos, es lo más importante de la narración. ¿Cómo puede ser esto posible? Porque el autor es un observador privilegiado, puesto que es un palestino hijo palestinos, de una familia privilegiada por su estatus histórico y por haber presenciado de primera mano, el o sus parientes directos, en muchas de las historias que se cuentan. Incluso el mismo participó en los acuerdos de Oslo-Madrid-Washington posteriores a la primera Intifada. No se puede decir que este relato esta en la misma perspectiva que Hamas o Hezbola, y aunque los atentados de Hamas de este año ya quedan fuera de este libro, que es de hace mas de un año, me da que no seria contemplado de forma nada positiva.

El libro avanza desde los orígenes del sionismo con Hertz y Weismann (con sus muy reveladoras cartas que todo el mundo debería conocer), la caída del imperio otomano y el comienzo del lío gracias, como no, a los ingleses y su sentido colonial irrefrenable para todo. Vendría después la lucha judía del Irgun contra sus patrocinadores británicos hasta 1948. Para entonces todo se está acelerando: independencia, partición, Nikab, las potencias que no prestan ayuda, los hermanos árabes que dan tropiezos constantes...  El ejército hebreo los barre a todos. Y después vendrá la guerra por el canal de Suez. Pero parece ser que siempre hay una constante: al maltrato y a la apropiación de bienes palestinos le sigue un golpe de mano militar de los árabes, a lo que los hebreos contestan mucho más poderosamente,  provocando muchas más víctimas. 

Pero también incluye datos que suelen desconocerse: ¿que suerte corrieron los palestinos exiliados? ¿Cómo se llegó a la división interna entre facciones palestinas? ¿Por qué fueron tan pardillos los árabes hasta 1948? ¿Que importancia tiene el territorio de Gaza en las rebeliones contra Israel? ¿Como nacieron organizaciones como Al Fatah o la OLP?

Echa por tierra con informes de EEUU el mito de la supervivencia crítica de Israel rodeado de enemigos: enemigos los tiene, pero Israel era muy superior a todos ellos en conjunto durante la guerra de Los seis días (1967). Porque, en sentido militar, Israel es una apisonadora.

Hay dos datos significativos que el libro no contempla aunque yo los he leido en otros lugares: dice que Israel quería desviar el río Jordán, pero no que Siria quería lo mismo. Lo otro es que EEUU no mostró un apoyo decidido a Israel, y que trato de no empañar sus relaciones con el mundo árabe, hasta que Naser, perdida la guerra, echó la culpa de su derrota a un apoyo decidido de los norteamericanos a los judíos. Algo que nunca sucedió, pero que puso la opinión pública árabe en contra de los EEUU. Y desde entonces ellos han optado por los judíos decididamente. También afirma que esa guerra no fue defensiva sino ofensiva, ya que un mes antes obtuvieron la garantía de EEUU de que no se opondrían. En cualquier caso, los palestinos sienten esa derrota de 1967 como un renacer del nacionalismo a nivel político y cultural, parece como si despertarán después del último fracaso bélico de la Nakba, que los dejó como un boxeador sonado.

Apenas hace mención a la guerra del Yom Kipur, pero la del Líbano, incluidas las polémicas matanzas de Sabra y Shatila si entran de lleno en sus recuerdos personales, junto al abandono de los países árabes uno tras otro. Sólo quedaba el Líbano dando apoyo a la OLP. La invasión israelí masacraba civiles como si fueran terroristas, y los ataques de la OLP también iban igualmente dirigidos contra civiles judíos. En conjunto, una guerra muy sucia, más que las precedentes, de la mano de Ariel Sharon. Ya en los 70 hay multitud de nombres que sonaban en los telediarios y se me han quedado grabados en la memoria. El conflicto se resume en guerras sucesivas, cada una menos convencional que la anterior. El caso de 1982 deja a El Líbano sumido en una crisis total, y a Israel y EEUU como los ogros. El autor entrevistó a los protagonistas norteamericanos y a palestinos de la OLP para completar este complicado capítulo de invasión y diplomacia fraudulenta. 

Sumamente crítico con la OLP, y aún más con Arafat, y habiendo escuchado diferentes opiniones en torno al mejor futuro que los palestinos podían esperar, el autor fue asesor de los acuerdos de Madrid (1991) sin conocer los acuerdos secretos entre EEUU e Israel que se daban a la vez.

Simplemente, la lectura de estas últimas décadas es mucho más completa y trata de revertir de forma razonada la propaganda oficial israelí o el mensaje desplegado en redes sociales. 

Los palestinos llegaron a aceptar la fórmula de dos estados en esa región en los años 70. Los judíos tardaron más, pero hubo un cambio. Siempre de la mano de EEUU, los acuerdos de Oslo pusieron de rodillas a los palestinos. Nunca lo había visto así, pero esta bien explicado. Es un desarrollo que corre paralelo a la desaparición progresiva en todo esto de la OLP cuando se adueña de la Autoridad Palestina. Arafat fue quien capitalizó los acuerdos, y una vez muerto, queda la triste realidad que conocemos. A día de hoy, Israel está una generación más cerca de lograr su objetivo: la expulsión de los palestinos. Se entiende el auge de Hamas, la segunda Intifada frente al auge del Likud y los judíos ultraortodoxos. La pérdida de confianza en los políticos y en la diplomacia, incluida la Autoridad Palestina. 

Las últimas noticias del conflicto ya son las de nuestro siglo, la hegemonía estadounidense en contra de los palestinos que quedan en lo poco de terreno que les queda, y favor de la política israelí de anexión, colonias ilegales, expulsiones... El terrorismo árabe contra la legitimidad judía es la narrativa en curso. Todo muy triste.

Finalmente acaba con las líneas maestras de por donde se puede definir el futuro para palestinos y judíos. Cómo cambiar esta narrativa. Para nada entra la violencia. 

Hay en todo esto un cálculo perverso. Conforme aumenta el número de palestinos en el exilio, más extorsionan, aunque sólo sea por número, al país que los acoge en cuanto a su política exterior con Israel. Visto así, estos países deben buscar la estabilidad pactando con Israel en favor de sus propios ciudadanos. Luego, organizaciones palestinas se ven en la necesidad de atentar en Israel, y estos en atacarlos en sus países de acogida. Y vender que todo palestino es terrorista.

Después de tres libros sobre el tema, este es el primero desde una perspectiva realmente árabe, en este caso de un individuo comprometido desde generaciones con el problema. La sensación que tengo es que algunos judíos, comprensiblemente, entendieron la necesidad de un lugar propio, donde recibieran respeto y no fueran ciudadanos de segunda. Y lo consiguieron, pero con una actitud muy peculiar: algunos de estos judíos, que se hicieron israelíes, sufrieron lo que les pasa a los hijos de un matrimonio maltratador. Que cuando se hacen mayores, algunos de ellos a su vez se vuelven abusadores de los débiles de su entorno. Ellos escogieron al débil hace 100 años. Ahora esta violencia abusiva se ha convertido en razón de estado, seguridad nacional y forma de ser. No hay nadie inocente entre palestinos e israelíes a estas alturas, pero alguien empezó todo esto, y supongo que lo de poner la mejilla, cuando solo uno la pone y es el mismo de siempre, cansa, y el otro de vez en cuando te la devuelve. Podría referirse a los judíos desde los romanos al Holocausto, pero me refiero exactamente a los árabes de palestina desde el la Shoa hasta ahora.

Algunas ideas que me han parecido interesantes despues de la lectura. Problemas con los que se encuentra la población palestina ya antes de 1948:
1. División en los inicios de los líderes políticos en facciones, unas probritanicas,  otras antibritanicas

2. Falta de estructuras organizativas a nivel político, económico y militar. Estas fueron llegando, pero lentamente y fraccionadas en función de los líderes opuestos que fueron surgiendo dentro de esta sociedad 

3. Existencia de líderes de carácter tribal, demasiado tradicionales para perder el poder sobre viejas costumbres en un mundo que había cambiado. 

4. No tener comprados a los británicos. 

5. No tener proyección internacional. 

6. No tener tanto dinero como los israelies, y movilizarse demasiado tarde para obtenerlo.


Hay que reconocer algunas ideas después de cerrar el libro:
1.  Los israelies siempre fueron varios pasos por delante de los árabes. Controlaron el relato, supieron asociarse al más fuerte del momento. Fueron más inteligentes.
2.  Tener la razón no es una capacidad decidiría por si misma. Tiene que venir apoyada por otras cuestiones menos altruistas y más sucias.
3.   No supieron elegir buenos líderes ni buenos compañeros de viaje. No entendieron el papel que jugaba EEUU 
4.   EEUU ha suplantado a la ONU a la hora de emitir decisiones y reinterpretar las anteriores a 1967.
5.   Los árabes se empecinaron una y otra vez en el uso de la fuerza cuando haciendo esto cada vez les iba peor. Debieron cambiar de estrategia. Incluso ahora mismo, otoño de 2023, no parece que les vaya ir mejor con lo que Hamas ha hecho. El trato de Israel ha sido indigno de un país occidental, basado en los valores ilustrados. Más se parece a una de las dictaduras árabes de las que está rodeado. Trata a los que no son de su religión y etnia con desprecio y falta de respeto humano. Si no eres uno de ellos, no eres suficientemente humano. Les tocó a los palestinos y a otros árabes. Podría haberles tocado a otros. Son unos supremacistas.
7. Los hebreos sionistas, que no son todos los judíos ni de dentro ni de fuera de Israel, me recuerdan a un hombre que de pequeño o de muy joven sufrió malos tratos continuados. Cuando se hizo mayor, y llegó a la edad adulta, él también se hizo maltratador.

Una reflexión actual sobre sobre el reciente conflicto en Gaza, donde asusta leer los comentarios de Netanyahu aqui.

Una entrevista al autor aqui EL PAÍS
https://elpais.com/internacional/2023-10-20/rashid-khalidi-destruir-a-hamas-como-institucion-politica-como-idea-es-imposible.html

martes, 21 de noviembre de 2023

LA UTILIDAD DE LO INÚTIL, de Nuccio Ordine

LA UTILIDAD DE LO INÚTIL, de Nuccio Ordine


Un libro, publicado en 2013, que me ha reconciliado con mis propios gustos, y con una tendencia que tengo: lo que menos utilidad ofrece es muchas veces lo que más me interesa en la vida. Somos, también en la cultura, conquistadores de lo inútil.  Ya sea humanidades, ya sea ciencia. El arte, en cualquier forma, y la ciencia no aplicada tienen la suficiente fuerza y belleza como para satisfacer no por su utilidad sino por lo que son por sí mismas, la capacidad que tienen de llenar eso que nos hace tan humanos en el mejor sentido, la curiosidad, el saber cosas, las que sean. Serían esas cosas que nos satisfacen después de cubrir nuestras necesidades, lo que hacemos por gusto y no por dinero. A eso, algunos lo que llamamos tener una vida con mayúsculas. A mi modo, yo siempre pensaba que era muy importante en la vida tener una afición al menos, fuera de lo que es trabajo. Era mi forma particular de expresarlo.

Ordine sabe que hay momentos en que todos estos conceptos se han mal interpretado para crear grandes calamidades en la historia, como el nazismo por poner algo ya conocido. Pero, aún a riesgo de equivocarnos, nos dice, es la única vía de felicidad plena y autosuficiente.

Después de una primera parte exponiendo su tesis, se centra en limar algunas aristas. El valor inestimable de la educación universal y gratuita, en contra del negocio actual de multiplicar universidades como setas, de esas que han nacido para hipotecarte media vida para pagar un título. También arremete contra la extrema especialización del saber que te hace saber mucho de una cosa y ser un ignorante de otras mil. Denuncia ese saber universitario en el que solo se aprende lo que sea útil en una profesión.

Escribe contra el cierre de librerías antiguas, las de toda la vida en un barrio, y su sustitución por cadenas de librerías con un sentido más mercantilista de los libros que expone. Se recuerda la problemática que suponen las grandes librerías privadas, esas que una persona reunió con mimo toda su vida, una vez muerto el titular. Muchas veces acaban embaladas en almacenes sin que sus descendientes no sepan qué hacer con ellas

La última parte está dedicada, con ejemplos, a la primacía del ser sobre el poseer, y concretamente a lo imposibilidad de poseer toda la verdad. Una bonita tercera parte donde, a veces, amor y verdad se solapan. Se puede pensar que es un amor muy platónico hacia la verdad, hacia la cultura, pero no creo que haya otro. De lo contrario, ¿qué nos queda?. La verdad como amor, religión o filosofía, una verdad que el dogmatismo pervierte: creerse con la verdad imposibilita toda búsqueda de la verdad. Y, añadiría yo, entonces estás muerto: eres un cadáver de verdad.

Ordine murio poco despues de concederle el premio Princesa de Asturias de las Humanidades de este año. En definitiva, este precioso libro es un manifiesto, algo así como una recopilación de sus reflexiones a lo largo de los años. Es una maravilla de pocas páginas a la que llegué por las referencias que encontré en otros libros. Porque unos libros te llevan a seguir la estela de otros como si saltaras de cometa en cometa, o de asteroide en asteroide, quien sabe... jejeje.