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lunes, 18 de junio de 2018

LOS RECUERDOS DEL ESCRITOR. LIMONES AMARGOS, de Lawrence Durrell

LOS RECUERDOS DEL ESCRITOR. LIMONES AMARGOS, de Lawrence Durrell 

    "...Janis había abierto las habitaciones en que vivía Marie, y yo entré, ocioso, en ellas, para mirar cuan polvorientos estaban los anaqueles y para revisar los varios tesoros cuya historia conocía y que algún día encontraría su lugar en la enorme casa: el arcón español, la celosía morisca, las pinturas y las telas indias, las lámparas egipcias y turcas, y libros por todas partes, apilados, raros compañeros de una soledad no autoimpuesta sino buscada. Un espejo y un peine de Bali, una Tanagra, una estatuilla de hierro de Krishna, una pintura mándala: todas estas cosas se habían prendido al ruedo del vestido de ella en algún veloz y enfático viaje a través del mundo y habían ido a alojarse allí, en las frescas habitaciones de su casa. Ésas son las cosas que el escritor lleva consigo como talismanes, para recordar las experiencias perdidas que algún día tendrá que volver a evocar y remodelar con palabras. Esa bailarina de Bali repite el eco del pasado con toda la fidelidad de un caracol marino llevado al oído."


miércoles, 30 de mayo de 2018

ALDEANOS CHIPRIOTAS. LIMONES AMARGOS, de Lawrence Durrell

ALDEANOS CHIPRIOTAS. LIMONES AMARGOS, de Lawrence Durrell 

    "Y era también una forma de viajar quedándose inmóvil, sentado bajo un olivo, con un jarro de vino al lado. Michaelis había sufrido de cálculos y su gran peregrinaje en busca de una cura era una saga en sí misma. Había recorrido la verde cima del Olimpo para buscar la maravillosa imagen de Kikko; había jadeado por el polvoriento camino trazado a través de la verde llanura, hasta el pozo seco donde se encontraron los huesos de Bernabé, cerca de Salamis. Consultó la reseca cabeza de San Heracleido, en su caja de vidrio, y tocó el terciopelo rojo con el dedo para llevarse un poco de polvo de la reliquia, que sorbió con la fosa nasal derecha. Todo inútil. Todos le decían que tendría que someterse al bisturí. Pero, quien sabe por qué no podía creer que los santos de la isla lo abandonaran, aunque los manantiales de aguas minerales no le sirvieran de nada. (Yo me enteré de las cualidades de los mismos, que él ilustraba con una serie de muecas, de modo que cada manantial tiene una imagen que lo acompaña. El peor de todos, Kalopanaiotis, provocaba ruidos intestinales que sugerían algo aun más poderoso que las oraciones de San Bernabé. Golpeando con el puño contra un dintel, imitó esos ruidos y agregó: «Días y noches de implacable bombardeo, después de beber apenas un litro». Pero al cabo encontró su cura. En la dramática escarpa en que se yergue Stavrovouni, dijo sus oraciones ante la sagrada reliquia que, según afirmó, era parte de la cruz del Ladrón Penitente, legada por Elena, la grande y buena emperatriz. («¿Emperatriz de dónde?» «No sé».) En un sueño se le dijo que debía vivir durante dos meses sólo del zumo de las manzanas y cerezas de Prodromos, y eso lo curó por fin."

jueves, 24 de mayo de 2018

NOCHES EN LA ISLA. LIMONES AMARGOS, de Lawrence Durrell

NOCHES EN LA ISLA. LIMONES AMARGOS, de Lawrence Durrell 

    "La luz de las lámparas, el vino y la buena conversación cerraban los márgenes del día, de modo que uno se dormía de noche con una sensación de hartura, de plenitud, como si no fuese a despertar nunca más."

martes, 22 de mayo de 2018

LA NATURALEZA DEL TERRORISMO EN CHIPRE. LIMONES AMARGOS, de Lawrence Durrell

LA NATURALEZA DEL TERRORISMO EN CHIPRE. LIMONES AMARGOS, de Lawrence Durrell 

    "Se necesita más o menos un mes para percibir el sabor del terrorismo, que está compuesto de temores intangibles, de pies que corren por un camino nocturno, de un hombre silencioso, de camisa blanca, en una esquina, sosteniendo una bicicleta demasiado pequeña para él; de un coche estacionado sin luces, de la puerta entreabierta de una fábrica, del chispazo de una linterna eléctrica en un campo. El terrorismo infecta las transacciones normales de la vida. El horror al asesinato deliberado, a la emboscada o la granada es por lo menos purificador; la pena y el terror está presente en todo eso, lo mismo que lo conciso de acciones a las que se puede hacer frente. Pero el genio maligno del terrorismo es la sospecha, el hombre que se detiene a pedir lumbre, un carro con un eje roto que pide ayuda, un guardamonte solo entre los árboles, tres jóvenes que regresan a una aldea después de la puesta del sol, un pastor que grita algo indistintamente escuchado a la luz de la luna, el repentino sonido del timbre de una puerta en la noche. La delgada cadena de la confianza en la que se basan todas las relaciones humanas se quiebra entonces, y el terrorista lo sabe y afila sus garras precisamente en ello, porque su objetivo primario no es el combate. Es el de descargar sobre la humanidad toda una represalia por sus propios errores, en la esperanza de que la furia y el resentimiento provocados por el castigo impuesto al inocente aumentan en forma gradual las filas de aquellos de entre los cuales obtendrá nuevos reclutas. Ése es el terreno peligroso, porque el margen del efecto es muy estrecho. La teoría de la responsabilidad colectiva, elaborada en términos de multas, arrestos, toques de queda, sólo puede regir durante un tiempo y provoca presiones opuestas, que hacen frente a las aplicadas a una situación. En otras palabras, el empleo de la fuerza podía resultar tan estéril para nosotros como los expedientes políticos que habíamos probado en el pasado..."

lunes, 30 de abril de 2018

ESTANCIA EN CHIPRE. LIMONES AMARGOS, de Lawrence Durrell

ESTANCIA EN CHIPRE. LIMONES AMARGOS, de Lawrence Durrell 

    "La vida en una isla, por rica que sea, es limitada, y es mejor distribuir las experiencias, porque tarde o temprano llega un momento en que todo es conocido y envejecido por la repetición. Tomada con tiempo, con todo el tiempo de que uno disponía, tenía la impresión de que Chipre podía concederle a uno dos años calculados en términos de novedad; atesorados como yo pensaba atesorarlos, podía durar incluso una década.
    Por eso quería experimentarla a través de su gente y no de su paisaje, gozar la sensación de participar de una vida en común con los humildes aldeanos del lugar y ampliar más tarde mi campo de investigación a su historia —la lámpara que ilumina el carácter nacional— a fin de ofrecer a mis temas vivos un marco de referencia en el que pudieran ubicarse."

viernes, 13 de abril de 2018

VENECIA. LIMONES AMARGOS, de Lawrence Durrell

VENECIA. LIMONES AMARGOS, de Lawrence Durrell 

   "...una Venecia quebrada en mil reflejos del agua, fresca como una jalea. Era como si algún gran maestro enloquecido hubiese arrojado su caja de colores contra el cielo para cegar el ojo interno del mundo. Nubes y agua se mezclaban chorreando colores, fundiéndose, superponiéndose, licuándose, con agujas y techos y balcones flotando en el espacio, como los fragmentos de alguna vidriera de colores vistos a través de una docena de velos de papel de arroz. Fragmentos de historia rozados por los colores del vino, el alquitrán, la tierra ocre, el ópalo de fuego y el cereal maduro."

lunes, 9 de abril de 2018

EL KAIF. LIMONES AMARGOS, de Lawrence Durrell

EL KAIF. LIMONES AMARGOS, de Lawrence Durrell 

    "Estaba evidentemente dotado de esa maravillosa cualidad musulmana que se denomina kaif: la contemplación que proviene del silencio y el aflojamiento. No es meditación ni ensueño, que presuponen el relajamiento de una mente consciente; es algo más profundo, un reposo insondable de la voluntad, que ni siquiera se formula la pregunta: «¿Soy feliz o desdichado?»"
wadi rum, jordania

domingo, 8 de abril de 2018

GRIEGOS DE CHIPRE. LIMONES AMARGOS, de Lawrence Durrell

GRIEGOS DE CHIPRE. LIMONES AMARGOS, de Lawrence Durrell 

    "...hice mi primer conocimiento del temperamento de la isla, que es muy distinto de la predominante disposición extravertida del griego metropolitano. Advertí que los estilos de cortesía eran más formalizados, incluso entre chipriotas. Las formas de trato eran un tanto anticuadas y carecían de espontaneidad; había cierta meditada reserva en la conversación, un sentido de la medida. La hospitalidad era ofrecida con discreción y timidez, como si se temiera un rechazo. Las voces eran más bajas y la risa resonaba en un tono más apagado."

    "...comencé a entender el verdadero significado de la hospitalidad chipriota, envuelta en una sola palabra, Kopiaste, que en términos generales quiere decir «Siéntate con nosotros y comparte». Imposible pasar por un café, intercambiar un saludo con nadie que estuviese comiendo o bebiendo, sin que le disparasen a uno la palabra como desde la boca de un revólver. Resultaba peligroso incluso gritar «Buen apetito», como se hace en Grecia, a un grupo de obreros que trabajaban en el camino, cuando uno pasaba ante ellos a la hora del almuerzo y los veía sentados bajo un olivo. En el acto contestaba una docena de voces, y una docena de manos agitaban hogazas o jarras de vino, Después de diez días de ese tratamiento empecé a sentirme como un ganso de Estrasburgo."

viernes, 6 de abril de 2018

LA ABADÍA DE LA PAIX. LIMONES AMARGOS, de Lawrence Durrell

LA ABADÍA DE LA PAIX. LIMONES AMARGOS, de Lawrence Durrell 

    "...Kollis era demasiado sabio para gastar palabras en eso, ya que quizá se daba cuenta de cuan imposible sería hacerle justicia a toda la perspectiva. No me dijo nada y yo deseé no saber nada; caminamos simplemente en silenciosa, aturdida amistad, entre las esbeltas tracerías descantilladas y las altas columnas, entre los escudos de armas de olvidados caballeros y los ardientes naranjos, hasta que llegamos a la sombra del gran refectorio, con sus altos techos donde las golondrinas construían sus nidos y sus suaves agitaciones repercutían en el silencio como una respiración, como nuestra propia respiración, capturada y ampliada, en el tembloroso silencio, con fidelidad ultraterrenal. Me sorprendí repitiendo mentalmente, sin pensamiento, consciente, pero en forma irresistible —ecos en un caracol marino—, algunos versos de Comus, construidos como lo había sido ese lugar, como testimonio a los poderes de la contemplación que gobiernan nuestra vida interior. Bellapaix, aún en ruinas, era un testimonio de los que habían intentado, por imperfectamente que fuere, atrapar y retener la sustancia interna de la imaginación, que reside en el pensamiento, en la contemplación, en la Paz que había formado parte de su nombre primitivo y que en mi pronunciación siempre he tratado de conservar. La abadía de la Paix, corrompida por los venecianos en Bellapaese. Me llevaría casi un año obtener la aceptación de la versión Bellapaix, que es todo lo que uno puede acercarse hoy a su original."



martes, 27 de marzo de 2018

ATARDECER CHIPRIOTA. LIMONES AMARGOS, de Lawrence Durrell

ATARDECER CHIPRIOTA. LIMONES AMARGOS, de Lawrence Durrell 

"...La luz fluía de los cuernos de la montaña, ahora exprimida lateralmente, en un haz de delgados lápices, retocando las insustanciales siluetas de fortalezas y cabos con una irrealidad de ensueño. La galería, con sus paredes encaladas, era una refulgente trampa para el sol, y allí el anciano me llevó una incómoda silla en que sentarme, por sobre los siseos del mar y el leve cosquilleo del viento que agitaba el viejo pendón turco, reteniéndolo y soltándolo, soplando y dejando de soplar. El largo atardecer empezó a asentarse con un estremecimiento, y uno de los picos plateados mordisqueó el disco de luz viajera, arrojando una profunda y fresca penumbra de sombra sobre los valles. Muy pronto el ligero viento de la noche correría a través de Mesaoria y haría girar los molinos en Nicosia; los yates que regresaban aletearían y temblarían frente a la barra de Kirenia, y Sabri, en su pequeña galería del comedor del cuerpo de policía echaría una ojeada a su reloj e inclinaría la mejilla para inspirar mientras contemplaba el duro esmalte del agua y las montañas turcas, acurrucadas en la sombra como un rebaño de ovejas."