jueves, 13 de septiembre de 2018
miércoles, 12 de septiembre de 2018
BONATTI Y MAURI CONQUISTAN EL GASHERBRUM IV. JEFE DE CORDADA, de Ricardo Cassin
BONATTI Y MAURI CONQUISTAN EL GASHERBRUM IV. JEFE DE CORDADA, de Ricardo Cassin
"A la vuelta me voy bajo el collado nordeste para hablar con los amigos Gobbi, De Francesh y Zeni: me dicen que Mauri y Bonatti se han concedido una jornada de descanso, habiendo programado para el día siguiente el asalto final. Llego al campo IV y hacia las siete llega Zeni: me cuenta que la cresta es muy difícil pero que está bien equipada. No han conseguido todavía tocar las rocas blancas pero, si el tiempo lo permite, tienen bastantes esperanzas de lograrlo.
La espera por la conclusión de nuestra hazaña se hace angustiosa, y dentro de cada uno de nosotros se desarrolla una lucha continua contra el nerviosismo que nos domina. Durante el reconocimiento he visto lo largo que es el tramo de la cresta, y he constatado que las rocas blancas e inclinadas están cubiertas de cornisas.
Hacia mediodía oigo los gritos que parecen provenir de la cima: también Zeni tiene esa impresión. En un primer momento yo había decidido subir al campo y pero después, por una serie de consideraciones, desisto. La niebla y sobre todo el viento no nos permiten comunicarnos a voces con Gobbi y De Francesh; además comienza a nevar y continuará durante toda la noche.
Con cansancio, a la mañana siguiente intento liberar la tienda de la nieve, pero es un esfuerzo inútil porque cada vez que la tiro hace remolinos en el aire y vuelve a caer en el mismo sitio. Basta con abrir un poquito la tienda para que enseguida todo se vuelva blanco en el interior, incluso los bolsillos de mi pantalón están llenos de nieve. Me encuentro muy preocupado por mis amigos: sé que están bien abastecidos de víveres y de combustible, pero sé también que se sienten muy cansados. ¿Lo habrán conseguido ayer, antes de que llegara el mal tiempo? Además, incluso el descenso por la cresta hacia el campo V es duro, a pesar de lo bien preparado que está. Nosotros aquí, como también Gobbi y De Francesh, tenemos víveres en abundancia, pero poco combustible, que es de máxima importancia para obtener agua.
Hacia las tres oigo voces: salgo corriendo de la tienda y veo dos figuras que avanzan en la tormenta. Son Gobbi y De Francesh que me anuncian que el Gasherbrum IV es italiano. Me precipito contra Mauri y Bonatti, que les siguen a poca distancia. Nos abrazamos emocionados. Entramos enseguida en la tienda porque fuera no se puede estar, la tormenta es muy fuerte. Nuestro ánimo es exultante, hablamos sin parar contándonos recíprocamente las dificultades encontradas.
En las caras de Bonatti y de Mauri, excitadísimos pero sonrientes, se ve un gran cansancio. Me cuentan el vuelo de De Francesh que podría haber convertido en tragedia el momento más bonito de nuestra aventura. Bepi, en efecto, al ir al encuentro de los dos vencedores para felicitarlos, ha pisado en falso y ha resbalado más de cincuenta metros. Sólo la fortuna ha evitado fatales consecuencias, y la nieve blanda ha hecho de colchón. Gobbi, que estaba en la tienda, se ha quedado petrificado al oír el grito: estaba ya pensando en una desgracia, cuando ha visto delante a De Francesh que llegaba solo al campo. No podía creer en sus propios ojos: le parecía tener de frente a un fantasma y sólo gracias a las carcajadas de Oberto ha tenido la certeza de que todo se había resuelto de la mejor de las formas."
UNA CLASE DE ECONOMÍA. COMPORTARSE COMO ADULTOS, de Yanis Varoufakis
UNA CLASE DE ECONOMÍA. COMPORTARSE COMO ADULTOS, de Yanis Varoufakis
"En septiembre de 2015, cuando mis días como ministro ya habían llegado a su fin, me invitaron por primera vez al programa de la BBC Question Time que se graba en Cambridge con presencia del público en el plato...
(Una pregunta del público)
-La economía es muy sencilla: tengo 10 libras en el bolsillo. Si salgo de fiesta y quiero tomarme tres pintas en Cambridge, lo más probable es que tenga que pedir prestado. Si sigo con ese plan, acabaré quedándome sin dinero y entraré en quiebra. No es difícil de entender.
Uno de los grandes misterios de esta vida, al menos de la mía, es la atracción que sienten muchas buenas personas por esta lógica macabra. De hecho, la economía personal no es un buen punto de partida para entender cómo funciona la economía pública, tal y como expliqué en mi respuesta:
-En tu vida existe una maravillosa independencia entre los gastos y los ingresos. Si recortas los gastos, no recortas tus ingresos. Pero si el conjunto del país entra en una gran espiral de austeridad, entonces el total de ingresos desciende.
Para explicar este fenómeno, hay que entender que, a escala nacional el volumen total de gastos y de ingresos es idéntico; para que haya ingresos alguien ha tenido que gastarse antes ese dinero. Por tanto, si todos los ciudadanos y empresas del país deciden aplicar recortes, lo único que no puede hacer el Estado es sumarse a la austeridad. Si lo hace, la repentina caída del gasto se traducirá en una repentina e idéntica caída de ingresos del país, lo que a su vez conducirá a una reducción de impuestos que ingresa el Tesoro Público y, así, al espectacular objetivo final de la austeridad: que los ingresos del país se reduzcan cada vez más y que, por tanto, el Estado no pueda pagar sus deudas. Por eso la austeridad nunca es una buena solución"
martes, 11 de septiembre de 2018
CARTAS A UN JOVEN POETA, de Rainer Maria Rilke
CARTAS A UN JOVEN POETA, de Rainer Maria Rilke
«Sé paciente con todo aquello que esté sin resolver en tu corazón e intenta amar las preguntas en sí mismas. No busques las respuestas, no se te pueden dar, pues no serías capaz de vivirlas. Y la clave está en vivirlo todo. Vive las preguntas ahora. Quizá, poco a poco, sin percatarte, vivas hasta llegar, un día lejano, a la respuesta».
PARAPETOS DE CADÁVERES. LA BATALLA DE VERDUN, de Georges Blond
LOS LIMITES DE LA RESISTENCIA HUMANA. LA BATALLA DE VERDUN, de Georges Blond
-Ay, Dios mío.
Gira sobre sí mismo y cae. Se acabó. A 100 metros de allí el comandante Renouard cae también, de bruces, con la frente agujereada por una bala. Los Cazadores evacuan el bosque disparando los fusiles y lanzando sus últimas granadas. 'El 18 Cuerpo había recibido la orden de apoderarse a toda costa del bosque de Caures aquel mismo día -dice el Kronprinz en sus Recuerdos de Guerra-, habiéndose empeñado aquella tarde en una lucha a muerte en la selva y a la altura de la carretera Ville-Vacherauville. Los dos cuerpos próximos recibieron orden de apoyar al 18 Cuerpo del Ejército con una acción de flanqueo'. Se puede ya contar el número de Cazadores que llegaron vivos a Vacherauville: alrededor de 110 de un efectivo de 1300.
A la misma hora en que Driant extiende los brazos y cae, las granadas alemanas dejan de explotar sobre la pequeña extensión de escombros en que se ha convertido el pueblo de Haumont. De las 8 compañías de la 362 de Infantería que ocupaban el islote batido, 300 hombres están todavía vivos -si se les puede llamar así-. Los infantes y los ametralladores alemanes, así como los portadores de lanzallamas, que introducen los tubos de sus ingenios por los respiraderos de los refugios subterráneos, se sorprenden por el aspecto de los fantasmas polvorientos que suben a la superficie, sordos, aturdidos, abriendo unos ojos pestañeantes de ave nocturna. Sin embargo, unos 50 de estos supervivientes conseguirán escaparse, perseguidos por los disparos de las ametralladoras. Entre ellos, el teniente coronel Bonviolle y 5 oficiales. El teniente coronel se detiene en Samogneux, a 3 kilómetros de allí, pide papel y redacta un informe que termina asi: "la consigna era resistir hasta el límite. Se ha cumplido".
lunes, 10 de septiembre de 2018
LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA. Y ENTONCES NACÍ YO, de Miguel Gila
LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA. Y ENTONCES NACÍ YO, de Miguel Gila
LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA. Y ENTONCES NACÍ YO, de Miguel Gila
"Llegamos hasta una casa en la que había un gran revuelo, se oían gritos de mujeres. Entramos, cruzamos el comedor y fuimos hasta la cocina. En la cocina había una puerta trasera que daba a un pequeño campo mezcla de huerta y corral. En el suelo, en un gran charco de sangre, dos cuerpos tendidos, uno de ellos llevaba puesto el uniforme de la Guardia Civil, el otro una camisa y un pantalón, habían sido abatidos a tiros de escopeta; la cara del guardia civil era un amasijo irreconocible, la del otro, la del que vestía camisa y pantalón, tenía el espanto en sus ojos desmesuradamente abiertos, había recibido los disparos en el vientre y sobre la camisa se podían ver sus intestinos. Los hombres que los habían matado estaban con sus escopetas bajo el brazo y una sonrisa en el rostro. Nos recibieron en actitud de héroes, con su cara, su boina o su gorra quemadas de sol. Nos miraban a nosotros y a los dos hombres que yacían en aquel charco de sangre, y sujetaban sus escopetas bajo el brazo sin dejar de sonreír, solamente les faltaba poner un pie sobre cada uno de los muertos para hacerse una fotografía, como si hubieran ido a un safari y hubiesen capturado dos leones. Unas mujeres, con los ojos cegados por el llanto, contemplaban a aquellos dos hombres caídos, mientras daban gritos desgarradores. Unos niños se abrazaban a las piernas de las mujeres, en sus caras se reflejaban el terror y la incomprensión.
Uno, nos dijeron los de las escopetas, era el boticario y se llamaba Betegón, el otro era un teniente de la Guardia Civil, los habían cazado, ésa fue la palabra que utilizaron, cuando trataban de huir por la parte trasera de la casa. Eran, nos dijeron, dos fascistas.
La visión de los intestinos del hombre con camisa y pantalón y la cara del guardia civil completamente destrozada me provocaron un vómito que no pude evitar. Comencé a sospechar que la guerra iba a ser dura y sangrienta. Cuando tomé la determinación de alistarme como voluntario no supuse que esa guerra civil iba a ser aprovechada por muchos para realizar una serie de venganzas llevadas a cabo con la disculpa de estar del lado de la derecha o del lado de la izquierda.
Si dijera que al enrolarme lo hice apoyado en un profundo conocimiento de la política o de la ideología, estaría faltando a la verdad. A pesar de mi escuchar, de mi leer y de mi preguntar, tanto mis conocimientos ideológicos como políticos eran muy limitados, tan limitados que no sabía distinguir entre el comunismo y el socialismo, lo único que tenía claro, porque así me lo habían explicado en mi casa, era que los trabajadores corrían el riesgo de perder los derechos conseguidos gracias a la República, y que por eso había que defender la República, aunque para ello fuese necesario jugarse la vida.
Mi ideología se iría formando más adelante, durante los primeros meses de vivir la guerra con todos sus horrores, después de que me llegara la noticia de los fusilamientos de Badajoz, después del bombardeo de Guernica por la aviación alemana, después de los continuos bombardeos de Madrid, donde las mujeres aterrorizadas corrían con sus hijos en los brazos a buscar refugio en las estaciones del metro, y se afirmaría algunos meses antes de terminar la guerra, después de ser testigo directo del cruel comportamiento de los mercenarios traídos por Franco de Africa, después de las humillaciones que padecí y vi padecer a otros hombres jóvenes como yo en los campos de prisioneros y en las improvisadas cárceles de la dictadura. Porque aunque algunos traten de negarlo, la posguerra fue muchísimo más cruel que la guerra misma. Si durante la guerra hubo muchas venganzas personales, la posguerra la superó con creces en ese tipo de ajuste de cuentas."
EL MILITARISMO, de G. K. Chesterton
EL MILITARISMO, de G. K. Chesterton
"El mal del militarismo no es que enseñe a ciertas personas feroces y altaneras y excesivamente belicosas. El mal del militarismo es que enseña a la mayoría de los hombres a ser mansos y tímidos y excesivamente pacíficos. El soldado profesional gana más y más poder en la medida que decae el coraje de una comunidad."
jueves, 6 de septiembre de 2018
LAS PIEDRAS. LOS SENDEROS DEL MAR, de María Belmonte
LAS PIEDRAS. LOS SENDEROS DEL MAR, de María Belmonte
"Debe de haber algo atávico en la atracción de los seres humanos por las piedras. Muchos mamíferos marcan el territorio con señales olfativas. Los humanos, desde tiempos inmemoriales, y quizá por su abundancia, lo han hecho mediante piedras. Por todo el mundo se encuentran piedras de todos los tamaños que señalan y pone una nota humana en el paisaje. Hincando grandes piedras en el terreno o disponiéndolas en círculos, nuestros antepasados deseaban quizás dotar de sentido y evocar sentimientos de familiaridad en una naturaleza inhóspita, hostil y salvaje. Aún hoy, nada más reconfortante para los caminantes y montañeros que la presencia de cairns, esos montones de piedras que no solo ayudan a encontrar el camino en medio de la nieve o la niebla sino que evocan sentimientos de solidaridad y generosidad humanas. Las piedras, que en un principio eran simples marcas en el paisaje o señalaban lugares en los que se realizaban rituales, fueron adquiriendo con el tiempo un carácter sagrado. El humilde menhir o monolito fue mutando de tamaño hasta convertirse en zigurat, de ahí en pirámide, luego en templo griego y así hasta llegar a la catedral gótica, con su remedo de bosque de columnas arbóreas, sin olvidar que una de las religiones más influyentes del mundo, la cristiana, tiene su origen fundacional en una piedra"
UNA SENSACIÓN EXTRAÑA, de Orhan Pamuk
UNA SENSACIÓN EXTRAÑA, de Orhan Pamuk
"Cuando la camioneta aminoraba en las curvas del estrecho camino embarrado y apuntaba con los faros a las rocas, los fantasmas arboreos, las sombras inciertas y demás cosas misteriosas, Mevlut se quedaba contemplando esas maravillas con la profunda atención de quién sabe perfectamente que ya no las olvidará en la vida. Iban ascendiendo a lo largo del estrecho camino que se retorcía por momentos, y justo entonces descendian y atravesaban como ladrones furtivos la oscuridad de una aldea perdida en medio de los barrizales. Al pasar por los pueblos los perros ladraban, y más tarde se imponía de nuevo un silencio profundo que Mevlut no alcanzaba a adivinar si esa sensación extraña estaba tan solo en su cabeza o en el mundo en general. Vio en la oscuridad las sombras de pájaros legendarios. Vio letras incomprensibles hechas con trazos insólitos, los restos de los ejercitos infernales que habían pasado por aquellos lugares recónditos tiempo atrás. Vio las sombras de quiénes se habían convertido en piedra por sus pecados"
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