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sábado, 28 de enero de 2023

LA INVENCION DE LA NATURALEZA, de Andrea Wulf

LA INVENCION DE LA NATURALEZA, de Andrea Wulf


Con su apellido se han bautizado montones de lugares en el mundo, Alexander fue un hombre universal. Ingeniero de minas, apasionado de la naturaleza en cualquier ámbito. Sólo empezó a despegar en el momento en que murió su madre, poco afectuosa pero forrada de dinero. Fortuna que heredaron los hijos y le permitió a Alexandr dedicarse a viajar por el mundo, justo cuando este ardió, con las guerras napoleónicas.
Tras muchos viajes de formación por Europa, embarcó en La Coruña con Bonpland rumbo a Cumana (Venezuela), vía Tenerife con Teide incluido. Allí empieza a tener contacto con una naturaleza diferente, sufre un terremoto, tomo multitud de muestras y datos del mundo natural que le rodeaba. Pero lo principal fue elaborar una teoría que diera sentido a todas sus observaciones. Era 1799.
De allí pasó a Caracas, desde donde subió La Silla. Paso por Cuba, Bogotá, Quito, Lima.  Recogía muestras de especies vivas de animales y fabricaba herbolarios, dibujaba plantas, copiaba manuscritos, dibujaba edificios incas, subía todo volcán que encontraba. En ese sentido el Chimborazo fue uno de los hitos importantes a lo largo de esos años viajeros en la América hispana. Entendió la naturaleza desde la unión de muchas disciplinas interrelacionadas: fisica, biologia, historia, geología, cultura, etc. Todas sus mediciones de presión, temperatura, composición química, etc estaban relacionadas entre sí y con la vida en general como para formarse la idea, novedosa por entonces, de lo que era un ecosistema. Entrelaza varias disciplinas de conocimiento para dar una perspectiva nueva por entonces y que es la que nosotros mantenemos. Hasta adelantó un esbozo de la tectónica de placas. 

En 1804, con 34 años, y antes de regresar a Europa con todos sus resultados, pasó por Philadelphia para conocer la nueva República y a su presidente, Jefferson. Sus propias convicciones eran las de la Revolución francesa, así que tenía mucho interés por contrastar ideas. Jefferson y él eran dos espíritus curiosos. Esa admiración mutua fue utilizada por los norteamericanos para enterarse de todo lo concerniente a Latinoamérica y especialmente México, incluidos mapas. Decir que para entonces ya tenían la Louisiana en el bolsillo... Humboldt sirvió de espía locuaz para la ocasión, porque esos conocimientos estaban vedados a la administración norteamericana por parte de la española. Ambos preferían una República agraria como fuente de justicia e independencia frente al método colonial de los imperios europeos. Pero ambos diferían en la valoración de la esclavitud 
Además, Humboldt fue el primero en relacionar el colonialismo con la destrucción de la naturaleza y esta con la creación de diferencias sociales. Este libro enumera varios ejemplos que el viajero citó en sus escritos .

Llegados a París en 1804, el autor nos describe el ambiente de las calles y el ambiente científico. Cuando Napoleón se hace emperador, conoce y simpatiza con Bolívar en París. Los dos entendieron que el sistema colonial español era pésimo para el futuro de aquel continente, de eso también escribió el correspondiente libro. Pero hay más nombres famosos que se cruzaron en su camino, Gay-Lussac, Chateaubriand, Volta, etc. E inspiró a otros como Thoreau o Emerson, Darwin, Julio Verne. Lo mismo que la incomprensión familiar por su desarraigo, y el odio de Napoleón. En cualquier caso, en 1810 era un ídolo de la sociedad parisina. 
Se dedica sortear las continuas guerras napoleónicas y a escribir sus observaciones científicas y sus viajes, creando un género nuevo de narrar la naturaleza con objetividad científica y subjetivo entusiasmo, como cuando describe la caza de anguilas eléctricas en Los Llanos de Venezuela. Ese estilo es el que utilizó Darwin en sus diarios, por ejemplo. El autor describe al inglés como el continuador de su trabajo, el que llevó las ideas de Humboldt hasta el extremo con admiración profunda (llegaron a conocerse). Pero también influyó en Wodsworth o Coleridge porque era una de las mentes más brillantes y atractivas de todos los tiempos. Y la edad no nubló esas ganas de experiencia, puesto que siguió intentando llegar a la India y el Himalaya a través de la Compañía de las Indias Orientales británica, que no le concedió finalmente el permiso. Tuvo que vivir, como dos siglos después está ocurriendo, la involución de los valores ilustrados, lo que provocó su desazón y unas ganas aún más locas de huir de Europa en alguna expedición. Por eso, y con 59 años ya, se metió en las entrañas de Siberia con el deseo de comprobar las correlaciones entre geología, botánica, zoología y climatología. Llegó a la frontera con Mongolia y China, conoció en Miass al abuelo de Lenin (un boticario), el mar Caspio y superó una epidemia de ántrax. Todo esto le sirvió para comparar datos e ideas, no tanto para hacer descubrimientos. Deploró el trato al pueblo llano, conoció a deportados en Siberia. Volvió a criticar el desmantelamiento del medio ambiente por su efecto en las comunidades humanas: "Al enumerar los tres aspectos en los que la especie humana estaba afectando al clima, mencionó la deforestación, la irrigación descontrolada y, quizá lo más profético, «las grandes masas de vapor y gas» producidas en los centros industriales. Nadie antes de él había examinado así la relación entre la humanidad y la naturaleza." He aquí el genio casi profético de este hombre. 
Se convirtió no sólo alguien adulado, sino alguien pendiente de adulaciones y propenso a las maledicencias. Con respecto a su patrón, el rey de Prusia, tuvo la contradicción de vivir como un científico profesional y depender económicamente de un ámbito político feudal .
En la Revolución de 1848, su vena liberal le puso de parte del pueblo y los estudiantes. Rompió con esa contradicción de su vida. 

El autor plantea los últimos años de Humboldt en Berlín dedicado a la redacción de un libro, Cosmos, con la contribución de viajeros, misioneros, científicos y cualquier otro que pudiera aportarle datos. Fue como su testamento intelectual y fue un bombazo editorial en Europa. Su influjo directo está en Balzac, Poe, Emerson, Thoreau, Muir, Es la antesala de otro libro influyente: Hombre y naturaleza, de Marsh. Este, a su vez influyó en leyes de repoblación de árboles y en la creación de reservas forestales en EEUU. Su influjo llegó hasta Muir y a la primera generación de conservacionistas en muchos países. Marsh incidió en la deforestación, y las consecuencias de la explotación crónica de los recursos del planeta. Otro gran científico fue el alemán Haeckel, profesor en la Universidad se Jena, el que inventó el término ecología, y se dedicó al tema bichos. Como otros, Haeckel desarrollo hasta el extremo las ideas de su predecesor, desembocando en el Art Nouveau. Con Muir pasamos de una implicación emocional con la naturaleza a un divinización de esta. 

Todos ellos deben gran parte de su vocación y el entusiasmo por el mundo natural a Humboldt. Son el tipo de gente que cambio nuestra relación con la naturaleza los últimos 200 años con el fin de no sólo no extinguirla, sino también de no extinguirnos, de sacar lo mejor de la humanidad a través de la naturaleza. 

viernes, 20 de enero de 2023

MEMORIAL DRIVE, RECUERDOS DE UNA HIJA, de Natasha Trethewey

MEMORIAL DRIVE, RECUERDOS DE UNA HIJA, de Natasha Trethewey



Estas son las memorias de una conocida escritora norteamericana, la parte más visceral y traumatica de su existencia: la época de la infancia. En ella plantea su vida con su madre, de raza negra, hasta su muerte por asesinato. En orden cronológico, entran los recuerdos con su padre, de raza blanca, en Alabama y en Nueva Orleans. La abuela y los tios maternos. Son los años 60, y aun antes, en los antigüos estados esclavistas, es decir, los problemas raciales que persiguen a la autora y su madre, incluso al padre blanco: los insultos, las noticias de asesinatos de otros negros o ver, tras las cortinas, y con las luces apagadas, una cruz grande ardiendo frente al domicilio familiar. Es una descripción a pie de calle de los años 60 y 70 para la gente de color y clase media-baja.
Luego los padres se separaron y madre e hija se instalaron en Atlanta. Allí conoció a Big Joe, con quien su madre se acabó casando, una relación de 10 años. En realidad, desde las primeras páginas sabemos como acaba la cosa, en que consiste el trauma. Porque la niña ve cosas, experimenta sensaciones de las que no dice nada a su madre por dos motivos: por un sentimiento de culpa por experimentarlas, y por proteger a su madre como si, al no decirlo, evitara que eso estuviese pasando realmente. Porque cuando no estaba la madre, Big Joe, su padrastro, mostraba a la niña su mal carácter y un montón de detalles extraños y amenazadores que, a su edad, no sabía encajar. El libro trata de recuperar a esa niña que, de la felicidad de una familia unida pese a los problemas, pasó a vivir cada vez más asustada sin entender exactamente porqué. 
Esta manera de, pasados 30 años del asesinato de su madre, restaurar en la memoria los antiguos miedos, es un ejercicio, aquí literario, que pasa por fases: por culpabilizarse de su muerte (por qué ella y no yo?), por escapar de ese mundo, por el distanciamiento al que recurre de niña instintivamente, según recuerda al escribir, para no hundirse. El relato intenta reconstruir los últimos días e instantes de Gwendolyn, su madre. Incluso para su comprensión, la autora recurre a Lorca. Hay una transcripción que hizo su madre de dos conversaciones telefónicas con Big Joe que son un espanto
En definitiva, un recuerdo sentido hacia la madre cuando Natasha la perdió a los 20 años, un esfuerzo por entender lo que pasó, lo que falló, lo que pudo evitar que Joel, o Big Joe, le pegara dos tiros y la matará. La descripción del asesino es la de un psicópata sin más agallas que para zurrar y ensañarse con los más débiles. 

lunes, 16 de enero de 2023

LA EXTRAORDINARIA VIDA DE UN HOMBRE CORRIENTE, de Paul Newman

LA EXTRAORDINARIA VIDA DE UN HOMBRE CORRIENTE, de Paul Newman



Si algo intenta Newman en esta historia de su vida es la sinceridad, y lo hace con un instinto de necesidad, de justificación. Ya en las primeras páginas anota dos detalles para ir rompiendo moldes: se esta fumando un porro mientras escribe, y que es medio judío. Parece tontería, pero en la juventud del actor ser mitad judío le cerró puertas, por ejemplo, en la universidad. Fumar porros sigue siendo, según quien lo lea, algo no bien visto. 
Hay muchas otras confesiones de Newman: lo mal marido que fue de su primera esposa, lo mal padre que fue incluso durante el divorcio de Jackie (esa primera esposa), lo mal que llevaba su falta de cultura o el que solo se le valorará por su belleza física o sus ojos. Lo pardillo que era con sus extrañas inversiones al principio de su carrera. Encontronazos con la policia, hacer campaña por candidatos democratas o un cargo político que le colocó el presidente Carter en la ONU. La importancia de las carreras de coches. La carga emocional negativa que conlleva la fama, especialmente los fotógrafos y las fans maleducadas, el uso continuo de gafas de sol, su propia represión sexual de joven vivida en casa, una casa en la que el afecto sincero del padre y la madre brillaban por su ausencia. 
Hay una parte especialmente interesante sobre lo que significa actuar. El pasó del teatro a la TV, y de esta al cine. Es muy bueno y gráfico como le ayudo Elia Kazan en este aspecto. Pocas veces he leído algo así, porque Newman se descubrió actuando hasta ese momento... para su madre. Tal es el peso que está mujer, Tress, tuvo en su vida, y no para bien. Este es uno de los hilos que cruzan toda la vida de Paul Newman, junto a su desarrollo interior, su crecimiento humano como actor de Hollywood. 
La sexualidad de Newman era algo con lo que ganaba papeles, era su imagen. Algo que se interponía entre él y el personaje muchas veces, y algo que atropelló su vida pública frente a las fans y la crítica. 
Otra línea narrativa es la importancia fundamental de su segunda mujer, Joanne Woodward, en su vida. Parece que con ella quisiera contrarrestar el balance negativo de su madre. Siempre hablaba de ella con admiración, respeto y el entusiasmo por hacer de él quien fue.
Hay muchas cosas de las que Newman pide nuestra indulgencia, o se disculpa en sus memorias. Son temas personales, como lo que pasó con su hijo Scott. Aqui da la sensación de que preferia salir corriendo a trabajar ante la situacion de las hijas haciendose mayores y adquiriendo la conciencia de quiera su padre y, por tanto, de que ellas ya no eran gente normal sino hijas de una celebridad.
Entran en los capítulos finales el tema de la bebida, el por qué de su abuso y como la fue dejando. El tema de las salsas Newman para ensaladas y el uso integro de los beneficios para causas benéficas. Su afición a las bromas pesadas o a la velocidad en los coches. En contraste, unos pocos testimonios ajenos afean su conducta en ocasiones más de lo que él lo hace. 

Newman se saca "la coartada": transcribe los recuerdos de sus amigos respecto a él, también compañeros de profesión. Casi todos lo ponen bien en el aspecto, siempre humano y en la distancia corta, en que lo conocieron. Pese a las ocasionales críticas, es casi un homenaje más que una encuesta objetiva. Aunque también es cierto que para flagelarse ya está el mismo. Pero todos coinciden en que era sincero, honesto y ambicioso siempre. Con defectos, un buen tipo. Menos perfecto de lo que daba en pantalla.

El se define, porque eso es lo busca a lo largo del libro, como adorno y como huérfano. Su carrera arrancó y de mantuvo porque era consciente de su belleza, de que era un adorno dentro y fuera de la pantalla, y solo cuando empezó a salir a la luz, y no siempre, el huérfano que llevaba en su personalidad, también empezó a sentirse seguro (una clave de sus actuaciones según los críticos de cine), a darlo todo en sus películas, a beber menos y a ser mejor persona. El libro podría haberse titulado "La justificación del huérfano". 
 
En definitiva, estas memorias, al leerlas, dejan un grado alto de introspección. Son las conversaciones de Newman con Stewart Stern entre 1985 y 1991. Luego el actor quemó las conversaciones grabadas pero se guardaron las transcripciones, y esos papeles han sido la base de este libro, ya en manos de su hija Clea como responsable. Por eso, en rápido epílogo, Clea nombra algunas películas que el actor no nombra, como Camino a la perdición, o la vuelta al teatro.
Sin duda, el mejor homenaje al buen recuerdo que dejó a su alrededor
Aqui un video del libro

viernes, 13 de enero de 2023

EL FIN DEL HOMO SOVIETICUS, de Svetlana Alexievich

EL FIN DEL HOMO SOVIETICUS, de Svetlana Alexievich

Del documento al monumento. Otra lectura que te deja tocado. Si te queda alguna simpatía por el régimen soviético, se te acaba enseguida. 
Un cruce entre literatura  periodismo e historia. Imaginemos que metemos a 100 personas dentro de una habitación. Todas ellas tienen en común que, como mínimo, han vivido en la URSS/Rusia entre 1980 y 2000, y muchas otras de las entrevistadas antes y despues. En el mismo lugar que se convirtió pasados esos 20 años en algo muy distinto. Si a esas personas les preguntamos que ocurrió, obtenemos el monumento de la memoria histórica que es este libro. Unos contarán qué perdieron, otros (muy pocos) qué ganaron. Todos hablarán de cómo se sintieron. No se trata de quien estuvo a favor de Gorbachov, quien desconfío de la Perestroika o de quien no quiere volver a ver un comunista en su vida. No es tanto una cuestión de números o apoyos de una u otra versión sino de testimonios. No es tanto de hablar con la gente sino de dejar hablar a personas concretas, dejar que se desahoguen. Cada historia es un mundo y ese es el valor del libro. Hay mucha emoción que tarda en salir, pero cuando lo hace es como un torrente. Se habla de una época en que el mismo día en que se lanzaba al espacio a un humano, un soviético, bajabas a la tienda y estaba pelada. Unos se enorgullecen de lo primero y quieren volver a esa época, recuperar ese sentimiento; otros no quieren volver a hacer cola para un kilo de café. Para unos, todo lo justifica haber ganado a Hitler, para otros llegó el momento de hablar lo que,  obligados por el sistema, callaron en vida del socialismo. En muchos casos, coinciden en que esta posibilidad de decir lo que se piensa, expresar el malestar reinante, se debio a que con los años cada familia pudo acceder a una casa con cocina propia, aunque todo fuera pequeño. En la intimidad de la mesa de la cocina uno podía ser libre ante su mujer, su marido o ante un amigo de verdad, para opinar. En cualquier caso, para mi es muy difícil ponerme en ese lugar, pero el libro me ayuda a comprender muchas cosas más allá de la propaganda y la cobertura occidental del hecho. Así mismo, ayuda a comprender, un poco al menos, esa mansedumbre ciudadana que, aparentemente, parece amordazar a la opinión pública rusa siempre. Visto lo incomprensible que algunas veces parece esa sociedad, en algún momento de la lectura me he dicho "ahora lo entiendo". No me gustaría nada estar en el pellejo de los ruskies. Si algo une a los que añoran o detestan la URSS es que el recuerdo es un trauma profundo. Nadie sale de ese régimen sin secuelas, incluso los más devotos.
No obstante son más de 600 páginas. ¿Cómo hacer que los testimonios no acaben repitiéndose? La autora, por ejemplo, dedica una parte del libro al impacto que tuvo en la opinión pública el suicidio del Mariscal Ajromeiev, o los recuerdos de un mandarín muy cualificado del Kremlin en los años 89-91. Hay un capítulo dedicado a un antiguo soldado tártaro, Zinatov, con noticias de su vida y de su muerte extraídas de conversaciones y de artículos periodísticos como el Pravda. Esta un testimonio acerca de esos miembros del KGB dedicados a ejecutar a supuestos disidentes, como trabajaban y cómo los cuidaba el estado. Otros demuestran acoplarse a la realidad postsovietica procurando aprovechar lo que se le presenta a mano. Hay un testimonio de una mujer que vivió el atentado en el metro de 2004 (39 muertos)
Otro relato es el de un hombre criado por un típico oficial del ejército ruso, brutal. Y de cómo sobrevivió a los 2 años de servicio militar obligatorio. Para hacerse una idea de los reclutas rusos actuales en Ucrania. Lo que tampoco falta es el abuso policial y burocrático contra las minorías etnicas del pais, por ejemplo contra los tayikos, gente que ocupa el puesto mas bajo en la escala social... a veces uno se pregunta dónde quedaron los valores humanos dentro del marxismo o el socialismo bolchevique. Y sobre algunos de estos ejemplos, la autora emplea el recurso de las voces corales anónimas que juzgan implacablemente a estas personas de las que se cuenta su vida. De manera que además de expresar su opinión, se delatan como sociedad, como árbitros de la moral. Una moral en general cruel y obsoleta. Pero esto último lo digo yo como lector, porque la actitud de la autora es comprensiva y empática. Ella procura desaparecer del relato.
Los últimos testimonios nos trasladan a las manifestaciones en Minsk contra las elecciones fraudulentas, del estado represor contra toda manifestación pacífica que ponga en duda el estado de cosas en Bielorrusia. En especial a la policía. La pregunta es: ¿cómo puede ser policía antidisturbios una persona normal, honrada y decente? No hay respuesta a eso. O tal vez sí: el miedo a las represalias del régimen dentro del propio cuerpo policial.
Al acabar el libro solo queda la sensación de desgarro social, de que décadas de sometimiento brutal a los mandamases del régimen han convertido en peleles a la mayoría, y que los pocos que se rebelan tienen todas las posibilidades de acabar muy mal. La otra sensación es la de alivio personal por no vivir ese infierno del pasado y el presente. Por supuesto, y muy en la línea de Dostoievski, uno aprende lo que significan para un ruso las palabras dolor, amor, sacrificio, resignación, humillación, familia.

martes, 29 de noviembre de 2022

CUENTOS ESCOGIDOS, de Joy Williams

CUENTOS ESCOGIDOS, de Joy Williams 

Los cuentos de Joy se pueden leer sentado, tumbado, de día, de noche, en muchas circunstancias diversas menos una en concreto: con prisas o con desgana. No estoy leyendo un relato donde suceden cosas típicas ni concluyen rotundamente, sino todo lo contrario. Las cosas que suceden se expresan como piezas que no terminan de encajar entre sí y que dejan una sensación de extrañeza y desasosiego porque así es la naturaleza de las cosas que ocurren, da igual las que sean. Es que estamos ante una lectura peculiar. No terminan de agobiar por la intensidad de lo que pasa, pero te pueden dejar la impresión de que algo está sucediendo ante mis ojos y no lo estoy apreciando en su justa medida. Hay que estar atentos a lo que está pasando porque en cualquier distracción sientes que te has perdido algo esencial. Pero es una sensación falsa, no es cierta, no se te ha perdido nada si no te distraes mucho: está ante tus ojos, frase tras frase. Es, cómo no, esa sensación de extrañeza ante las cosas que pasan. Es la ausencia de un futuro con lo que te traes entre manos, la carencia de una afectividad real con los que te rodean a diario.Yo las contaría de una forma más plana para hacerme entender, y ahí si se me estaría escapando algo esencial no de lo que pasa, sino de cómo lo entiendo personalmente. Y ahí está la gracia del asunto. La gracia de Joy Williams. Una especie de realismo mágico, según las etiquetas que aparecen junto al nombre de la escritora de forma habitual.
Por ejemplo, las mujeres ofrecen poca seguridad a la gente que las rodea, pero no son exactamente frágiles. No terminan de ser adultas, incluso cuando alcanzan esa edad, y no por infantilismo, sino porque no terminan de adaptarse al mundo como se espera de ellas. Es ese tipo de adulto que uno no querría ser.
Eso les confiere una vida interior intensa como pocas veces se ve, siempre a través de fragmentos rotos de vida monótona, convencional, nada de situaciones extremas o retorcidas, pero es lo que como lectores buscamos de un cuento. En cuatro pinceladas te describe lo ingrata que es la vida por mucho que te esfuerces en lo contrario. La comunicación más íntima con la otra persona se ofusca, se debilita como un árbol enfermo y te empuja a buscar a una persona nueva con quien empezar de cero. La mayoría de las veces con idéntico final. Las interpretaciones de estos cuentos parecen variadas, pero todos los personajes parecen no encajar en su propia vida, en su propia familia, en su propia casa. Si te sientes extraño en el mundo, pero en un grado como de que esta taza de café, la de siempre, tiene algo que no la hace tuya, este es tu libro. Aunque no sea cierto eso que sientes. Solo son palabras escritas, pero en las palabras ella ve cosas que otros no ven o no se atreven, en realidad, a contar.
No son cuentos en torno a una idea central y poderosa, que puede ser también, sino pequeñas sensaciones como picotazos en la piel que van conduciendo, aunque no lo parezca, a estados emocionales reconocibles, precisos, de esos por los que pasamos a lo largo del día sin darnos cuenta pero que marcan el estado de ánimo con que lo acabas y te acuestas cada noche. Esto casi parecería un don de la escritora de no saber que también hay mucho trabajo tras cada uno de estos cuentos. No recurre a párrafos alambicados ni a sentimentalismos, es una prosa despojada de sentimentalismos, de juicios y pretendidas explicaciones psicológicas. Y todo eso mientras los personajes conducen, descansan al sol en el jardín, están en una fiesta de unos amigos, salen del trabajo...
Joy Williams lleva publicando desde 1966, y parece recorrer Estados Unidos con su vehículo desde entonces los lugares anodinos de la vida en todos sus rincones. Ella, y muchas veces la compañía de un perro en los cuentos, les da su toque narrativo hasta hacer interesantes esos escenarios entre Tucson (Arizona) y Laramie (Wyoming), donde vive. Son 46 historias, de las cuales 13 son nuevas. Unas 720 paginas.

Aqui algunos enlaces mas que me parecieron interesantes: NEW YORKER y El ESPAÑOL

martes, 8 de noviembre de 2022

MI UCRANIA, de Victoria Belim

MI UCRANIA, de Victoria Belim

Victoria Belim nació en Ucrania, de donde emigró a EEUU a los 14 años. Después se instaló en Bruselas e inició una serie de viajes a su país natal a partir de 2014, con la invasión rusa de falsa bandera ya iniciada. El libro responde a una preocupación: la de perder sus recuerdos, lo que quedaba de su familia, su trozo de patria a manos no sólo del invasor, sino de los efectos tiempo que borra lenta pero inexorablemente el pasado conforme van muriendo nuestros padres, abuelos y bisabuelos. Belim rescata estas cosas con su personalidad más original antes de que Putin saque a pasear su propio ejército sin ocultarlo en 2022. Es lo que quiere dar al mundo de primera mano, las sensaciones de su abuela, de su vecina, de primos lejanos en otra localidad, de un taxista o de una bolillera ante las inquietudes del presente y los recuerdos de la URSS. Por eso, de forma recíproca, la gente le pregunta a ella: ¿Cómo se vive allí en Bruselas? Claro, el contraste con occidente es brutal. 
El libro, sin pretenderlo, nos ofrece una historia familiar de Ucrania desde 1900, fecha del nacimiento de Nikodim, un hermano de su bisabuelo, hasta nuestros dias, ya que si bien no sigue un orden cronológico, ella lo va contando conforme se va enterando de cosas o las recuerda: la explosión de Chernovil, la colectivizacion agraria, etc. La accion es escasa en el ir y venir por las antiguas casas ocupadas y posteriormente vendidas por la familia. El tiempo de Victoria Belim se pasa en discutir con la abuela, conocer a quien le pudiera dar noticias del paradero de Nikodim, cultivar paratas y blanquear los troncos de los cerezos de la huerta con cal, recordar las circunstancias del suicidio de su padre en Estados Unidos, etc. El hilo conductor de toda esta amalgama es la impresion que causa en el animo de Belim, un vaiven de emociones que alcanza su punto álgido cuando cae en sus manos lo que realmente paso con este pariente, no excesivamente lejano para ella.
Es la excusa para ir conociendo capitulos de la historia ucraniana. Por ejemplo, la gente de la calle recuerda la colectivizacion agraria de Stalin y la hambruna que provocó. Las delaciones entre vecinos que se habían llevado bien toda la vida por culpa de este Holodomor. Las desapariciones, ejecuciones y otros castigos de la época... las historias familiares que permanecen muy sepultadas entre los recuerdos de la gente mayor porque eran hirientes o incluso traumaticas. Aún así, hay gente que todavía cree en Stalin, tema con el que comienza, y acaba, Belim su libro. 
Me quedan claras dos cosas: que a la gente de la calle se la ha llevado a luchar, en estos momentos, contra sus vecinos de la otra parte de la frontera sin motivos evidentes porque se sabían todos muy próximos culturalmente; se conocian de sobra. Es algo que hace unos días le escuche también a Svetlana Alexiévich en una entrevista. Lo otro es lo profundamente agraviados que se sienten muchos por el régimen soviético a un nivel difícil de superar. También está la escasa confianza en los distintos gobiernos de Kiev, pero eso es algo típico de países que funcionan mal (no hay que irse hasta Ucrania para verlo). La burocracia ucraniana es hija legítima del barullo podrido e ineficaz de las oficinas de la antigua URSS.


Queda esa sensación apremiante de que "esto se acaba" cuando lees que los jóvenes de los pueblos se largan si pueden y los mayores plantan patatas en sus huertos porque ahora, como hace 50 o 100 años, tal vez sea lo único que tengan para llevarse a la boca en los proximos meses. Belim se mete en la vida de gente bastante pobre y esa es la fuerza del relato porque es auténtico: ella es de allí, está allí, habla su lengua, vive con su familia y sus amigos. 
En la poca acción que alberga el libro, hay tres catalizadores de lo que ocurre: la abuela de la autora, Valentina, en cuya casa se hospeda y quien le transmite los principales recuerdos de familia; y la Casa de los Gallos, el nombre con que se conocía a la casa de la KGB en su pueblo (Poltava), y donde esiguen estando los archivos de la gente y de lo que les hacían, incluso si los hacían desaparecer. Archivos de de la policía secreta soviética que hereda la actual República de Ucrania del mano del actual USB. Un lugar de tan malos recuerdos que aún lo evita la gente. El lugar donde la autora va a buscar a su tío bisabuelo desaparecido en 1937: Nikodim. 
El tercer catalizador de la narración es el huerto de Valentina, todo el tiempo y pensamientos que le dedican. El significado profundo que contiene en una sociedad agraria y más pobre que las nuestras del mundo occidental, rico e industrial 
En la recta final del libro, la autora recibe en sus manos el informe desclasificado de Nikodim, donde se explican muchas cosas del presente de Victoria Belim, de su familia y de la actual Ucrania. Baste decir que es un ejemplo perfecto para ilustrar el Ministerio de la Verdad orwelliano, y que las peroratas rusas actuales para justificar la guerra parecen sacadas de estos informes infames; mentiras y verdades retorcidas. El aroma de todo el libro responde al clima internacional actual: no esta escrito para los ucranianos, esta escrito para el resto. Putin era funcionario de ese mundillo opresor. Son importantes los libros acerca de la historia de la URSS, del KGB, de Stalin, etc. Pero no olvidemos que si son importantes, lo son en la medida que arruinaron la vida de millones de personas, y este es un ejemplo palmario de que lo que paso en los años 30 del siglo pasado.  Tiene resonancias muy fuertes en las vidas particulares de la gente comun en la Ucrania del siglo XXI. Por supuesto, es otro acierto del libro. Cuando leamos cronicas actuales del conflicto, tener esta lectura como referencia puede iluminar un poco mas la realidad.
Una reseña mas en EL PAIS  
Una entrevista a la autora en ELLE y en HUFFINGTON POST

lunes, 24 de octubre de 2022

LA GUERRA MULTIDOMINIO Y MOSAICO, de Guillermo Pulido

 LA GUERRA MULTIDOMINIO Y MOSAICO, de Guillermo Pulido

La guerra siempre es un territorio de sentimientos e ideas encontradas. Unos la miran de frente, otros de reojo sin importarles demasiado, y otros la niegan. Entre los primeros hay tambien muchos bandos. Pero sea cual sea la postura, conviene saber de lo que hablamos. Desde que las pantallas de TV entraron en cada casa, para atraer nuestra atencion entreteniendonos y vendiendo cosas las imagenes de guerra se han hecho un hueco. Incluso llegaron a resultar en magnificas obras de ficcion e hipnoticos documentales y noticias. El hecho esta ahi, guste o no, y no por mucha ideologia que uno demuestre los efectos de la guerra le van a respetar. La guerra de Ucrania es la ultima vuelta de tuerca al respecto. Nunca habia visto en las redes sociales esos combates, acciones de guerra con explosiones, muertos y heridos, ejecuciones sumarias que antes pertenecian al mundo de las cosas que se tardaban en demostrar. Ahora no, ahora una matanza de civiles o soldados cautivos te la suben a internet en horas.

Como resalta el libro de Guillermo Pulido, muchas de las formas de hacer la guerra actuales vienen de las dudas que se planteo el ejercito norteamericano tras perder en Vietnam. Y eso despues de estudiar las doctrinas de la URSS. A partir de ahi, desde finales de los 70 y los 80, se va repensando la forma de hacer la guerra. Con la mente puesta en sacarle partido al gran presupuesto de defensa, en como contrarrestar a la URSS y a la doctrina Gerasimov, y en los avances tecnologicos que cualquiera advierte al cabo de unos pocos años, este libro describe como se hace la guerra en nuestros dias, al menos desde una perspectiva OTAN. Si alguien le interesa como se desarrolla la actual guerra de Ucrania, entendera aqui porque esta ganando a dia de hoy (veremos en el futuro) el pais mas pobre de Europa a la segunda potencia militar mundial. Y no sera por una conversacion de bar, de contertulios que hoy se dedican a Ucrania y mañana a la huelga de camioneros, o un coronel retirado del ejercito con la cabeza llena de topicos o del ultimo giro ideologico en boga. En este libro se describe la importancia de la guerra de salvas, la importancia de los drones, la relativa importancia de otros instrumentos de guerra como tanques, cazas o portaviones. Explica en qué lugar queda la guerra de maniobras tradicional en este tipo de guerras, como se desagregan las utilizades de los grandes cacharros de batalla que hemos visto en tantas peliculas de Hollywood.

El resultado es que la forma de hacer la guerra de la II Guerra Mundial es casi de la epoca de las cavernas. Que la misma Guerra de Irak es casi del neolitico. Y que al leer este libro sabremos que, tal como se esta desarrollando la forma de hacer la guerra, y las que veremos en el futuro, nos recuerdan mas una batalla de la saga Star Wars que, por ejemplo, las batallas de Salvar al Soldado Ryan. El esquema de pensamiento militar afecta a las tres ramas del ejercito, aunque aqui se habla poco del tema nuclear. Supongo que si no estas a la altura de lo que describe este libro, solo te queda apretar el boton nuclear, y asi se entiende mejor el comportamiento de Rusia. Pero no dejar de ser inquietante si piensas las consecuencias con tanta potencia nuclear en manos de un gobernante iluminado...

En fin, podria ser un libro para aficionados a temas militares, pero creo sinceramente que el tema es tan serio que merece enterarse de lo que esta pasando. Yo lo comparo con un cancer: palabra odiosa. Nadie quiere saber de él, pero ¿acaso no nos conviene saberlo? Nos va mucho en ello, puede que la vida. No gusta, pero es lo que hay. Con la guerra pasa lo mismo: hay que agarrar el toro por los cuernos, plantar cara al miedo y la fealdad de las imagenes y saber a que nos enfrentamos. Ya vemos en nuestra vida diaria lo larga que es la metastasis de la Guerra de Ucrania, aunque dificilmente encontraremos a alguien que le guste o lo justifique.

Al autor se le puede acusar de otanista, pero si a España le quitas la OTAN, ¿que le queda? Es la realidad, aunque no guste. Y, por otro lado, actualmente EEUU es la que marca la pauta del desarrollo militar en el futuro porque nadie invierte como ellos (no porque no quieran, sino porque no pueden), asi que todos se miran en su modelo. No hay que tenerle miedo a conceptos nuevos, el autor los explica razonablemente bien. No entra en valoraciones politicas. Algunas de esas, cuando las he leido en sus RRSS, no las puedo compartir. Pero el libro no va de eso.

En cuanto al autor, seguro que mas de uno lo conoce de los medios. Es politólogo, doctorando en Estudios Estratégicos por la Universidad Pablo de Olavide y máster en Seguridad, Paz y Defensa por el Instituto Universitario Gutiérrez Mellado. Sus principales líneas de investigación son la interrelación entre la tecnología militar y las doctrinas militares en sus efectos en la estabilidad estratégica y la seguridad internacional, el armamento nuclear, la estrategia nuclear y la disuasión estratégica o los conflictos regionales en Oriente Medio. Es autor de numerosos artículos sobre relaciones internacionales, armamento, defensa y seguridad. Editor de de Ejércitos y autor en Political Room. 

miércoles, 19 de octubre de 2022

LORENZ SALADIN, de Annemarie Schwarzenbach

LORENZ SALADIN, de Annemarie Schwarzenbach

Este pequeño libro biográfico rescata la vida y milagros alpinos de Lorenz Saladin. Una vida corta pero intensa en una época en que, como le pasa a la autora, los viajes dejan huellas imborrables, se descubren paisajes ignotos, casi vírgenes, y se vuelve a casa como una celebridad. Para colmo, el caso de Saladin es el un suizo de culo inquieto, bregado en el trabajo desde pequeño (nació en 1896), poco dado a contar sus hazañas por su modestia. Por eso la autora no tiene registros escritos a mano hasta los años finales de su vida pero si fotografías de sus viajes y los recuerdos de quienes lo conocieron. Tampoco sus diarios de las ultimas expediciones estaban escritos para encandilar al publico, eso lo hace Annemarie Schwarzenbach. En este aspecto, el libro funciona como una hagiografia laica, un ejemplo del triunfo de la voluntad sobre el destino hasta el malogrado momento de su muerte en 1936. Muy de su epoca. Habiendo leído biografías más actuales, imagino que ahora se hubiera descrito esa vida con un estilo muy diferente. Son las mismas montañas, pero otros tiempos. Pero si algo destaca de Saladin desde pequeño es su ansia por ver cosas nuevas, salir de casa, ver mundo.
En realidad, hasta 1933 no se nos cuentan más que breves anécdotas de su paso por Francia, España, Sudamérica y Norteamérica. Nada sobre ascensiones concretas, y sí mucho viajar. Pero de regreso a casa en 1933, se organiza un viaje al Caucaso por primera vez con 4 amigos de los que uno muere. Y al año siguiente la segunda expedición: aquí ya entramos realmente en materia alpina. En la primera expedicion van con muchos medios y pocos triunfos. La segunda cuenta con pocos medios y muchas satisfacciones, entre ellas conocer a Vitali Abalakov, del que ya hable en un libro anterior: LOS ALPINISTAS DE STALIN. Aunque sus anotaciones de viaje son sumarias, aquí ya le da por anotar lo que ve y lo que hace.
En 1935 es invitado a acompañar a Vitali al Pamir, y aquello empieza a gustarle muchísimo. Las cumbres en el corazón de Asia son de una envergadura que terminan por conquistar su ánimo y su compromiso el alpinismo. Si en el Caucaso se anotó primeras ascensiones y primeras vías, aquí pasa otro tanto. Es el único extranjero de la expedicion pero cumple muy bien, lo suficiente para volver a ser invitado por las autoridades soviéticas para el año siguiente, 1936. Y es que Saladin, después de haber visto el Kan Tengri, el pico Lenin, el Stalin, etc, deseaba volver y estar donde más lo deseaba el año anterior. Porque la característica esencial con que describe la autora a Saladin es que deseaba afrontar nuevos retos alpinos, lejos de la civilización que más conocía, con todo lo que disponía. Sin otro fin que el descubrimiento y la ascension alla donde muy pocos habian posado todavia los ojos.
Cierto es que traductor advierte, a pie de página, de algunos errores geográficos en que incurre la autora, por lo que a veces sospecho que está biografía de una persona digna de tenerla escrita podía ser bastante mejorable. Pero tal vez no haya otra que esta, así que continuamos. Por otra parte, Saladin es un tipo de alpinista que no se preocupó mucho por hacer de su nombre una marca publicitaria que vendiese mejor sus logros, por lo que no es de los más conocidos de su época. Murió antes de los 40, y el olvido del público llegó pronto en contraste con el recuerdo que dejó en sus verdaderos amigos. Es un final que se detalla en pocos parrafos, aunque lucho contra las congelaciones todo lo que pudo en aquellas soledades asiaticas. En ese aspecto. el libro de Cedric Gras anteriormente comentado da mas detalles seguramente porque al estudiar la documentacion sobre los hermanos Abalakov recabo mejores datos. La autora escribio este libro 2 años despues de la muerte de Saladin, asi que hizo lo que pudo. Ella misma murio en 1942.

domingo, 16 de octubre de 2022

LA GUERRA, de Antonio Machado

 LA GUERRA, de Antonio Machado

Antonio Machado, instalado en Rocafort (Valencia), a instancias del gobierno de la Republica en 1937, escribio algunas cartas, poemas y un discurso que se recogen en este libro ligero de peso, con muchas ilustaciones de su hermano Jose (casi todas retratos de milicianos). Sin embargo, la buena prosa del poeta llena de peso las pocas paginas, todas dedicadas a reforzar la justicia del bando legal, el del ejercito republicano a la defensiva tras el golpe de estado y la injerencia extrajera. 

Tiene por ello un tinte propagandistico, de aliento a no dejarse avasallar por el enemigo con las razones que expone. Es un idealista que se agarra a un clavo ardiendo con tal de no perderlo todo, o asi me lo parece cuando alaba al pueblo ruso y su ayuda, aunque el explicitamente no se defina marxista. En realidad alaba el sentir igualitario del pueblo llano, denosta la justificacion del presente a traves solo del pasado y no de lo que la gente espera del futuro (porque el presente es manifiestamente mejorable, y eso es lo que importa), defiende a la juventud y sus valores frente al inmovilismo de sus mayores, y no discrimina los errores de los aciertos del gobierno de la Republica porque es el unico legitimo para gobernar. Recuerda a Lorca en mas de una ocasion, y el poder de la cultura como alma que explica a los españoles de tendencias diversas y legitimas. Hay momentos en los que asombra la profundidad del texto, a veces es su candidez lo que destaca. En cualquier caso el tono tan emocional de estas palabras ya indica lo mucho que se siente implicado, además de referirnos la muerte como la sombra que planea sobre los defensores de la República 

Al final hay dos cartas de Maria Zambrano, del mismo Antonio y un opusculo de Jaume Pont escrito en el momento en que se reedita el libro, 2022. Esta edicion es un facsimil de la original de 1937. La puedes encontrar gratis en este enlace: https://www.cervantesvirtual.com/obra/la-guerra-1158196/

domingo, 9 de octubre de 2022

CORAZON SOLITARIO, Tom Buk-Swienty

CORAZON SOLITARIO, Tom Buk-Swienty 


Esta no es una biografía más sobre un ciudadano alemán que, al nacer en 1921, supo lo que era el ascenso del nazismo y la II Guerra Mundial. Aqui se cumple lo que muchos dicen: la mejor historia que se puede contar es la real, que la realidad supera la ficción. Lo que hace interesante la vida de Hans Horn es que era un chico de clase media baja, como la mayoría de la gente, con intereses mejores que los de ser un cerebro vaciado de ideas propias y repleto de racismos, supremacismos y veneración por la jerarquía. Esto último parece un estigma centroeuropeo en cualquier momento del siglo XIX hasta nuestros dias. Hans, criado en ese mundo, era de los que no guardaba simpatía alguna al régimen pero tampoco lo demostraba abiertamente. Por tanto, puede contar su vida sin avergonzarse, sin ocultar zonas oscuras. El resultado es una travesía por el periodo nazi, de principio a fin, traumatica pero colosal. Una historia entretenida, emocionante y muy grande. Y si lo pienso, muy inspiradora.
Podemos encontrar una literatura de la II GUERRA MUNDIAL en sus aspectos bélicos, políticos, memorias de judíos, etc. Pero no tanto de alemanes que, de verdad de la buena, no eran ni militares de carrera ni nazis, sino gente sin fanatismos, y sin el estigma de pertenecer a una poblacion especifica. Aquí se da la suerte de que Hans era un tipo sensible y bastante culto. Herramientas notables para enjuiciar su tiempo y su situación cuando se es adoctrinado por el estado nazi, cuando se encuentra con prisioneros sovieticos, cuando cae herido y es tratado por monjas y sus especiales predilecciones, cuando asiste a la descomposición de una sociedad atemorizada por los delatores... la vida de Hans no sucumbió como otras debido a una combinación de suerte y buenas decisiones. Y en los muchos detalles que cuenta de ello esta la gracia del asunto. 
 El autor, periodista e historiador, logra poner en contexto los datos y las impresiones de Hans a la luz de lo que ahora sabemos. En 2013 recibe los manuscritos de Hans Horn, unas 5000 folios con acuarelas,  de parte de su hijo Tom Horn. ¿Se podrían resumir en un libro de 550 páginas? El resultado es un retrato de la sociedad alemana tras el tratado de Versalles vivo y cercano, sin las pretensiones de riqueza y poder que destilan los nombres más conocidos del régimen en sus biografías. Aquí vamos progresando en el periodo de entreguerras y la guerra como lo haría un ciudadano de la  militarizada Alemania. En realidad se lee como una novela: hay acciones de guerra, hay amor, hay anécdotas médicas, hay retratos sociales, hay hechos históricos...
La obra responde a algunos dilemas:
¿Cómo se hacía uno nazi? ¿De qué le servía? ¿Cómo vivían los alemanes que pudiendo ser nazis, no querían serlo? A esto responden los recuerdos de Hans Horn. 
Por otro lado, ¿que sabían los alemanes sobre campos de concentración, de exterminio, sobre deportaciones de judíos, o la degradación humana de estos últimos de forma cada vez más cruel y constante? ¿Como se vivió el desembarco de Normandia, o el atentado a Hitler en la Guarida del Lobo, entre la población civil? ¿Por qué no hubo mas rebeliones contra la autoridad si era visible el fracaso de las promesas de Hitler, y que la guerra estaba perdida? Hans, desde su propia vida, nos cuenta como vivio estas cuestiones.
Otro valor de sus memorias son los relativos al frente ruso. El llevo un diario cuando hacerlo estaba prohibido, y se han conservado muy pocos. Los relatos en el frente son, en esta ocasión, creo que muy buenos, fidedignos, y no ocupan ni la mitad del libro. Pero, listo como era, pudo emprender estudios de médico militar en lugar de volver al frente ruso. Eso sí, en el 44 se casó, como dicen los castizos, de penalti. No eran momentos para traer críos a semejante descalabro, entre bombardeos y hambre acumulada.
De estudiar medicina pasó a tratar a soldados heridos en el frente sin ninguna titulación ni conocimientos prácticos. En la fase final de la guerra, cuando la sociedad germana se hundía a pasos agigantados, fue testigo de macabros espectáculos: el hostigamiento de las autoridades nazis contra la población para no dar apariencia de rendición o de crítica al régimen, el trato a los presos de los campos de concentración, las negligencias grotescas de los nazis más fanáticos. Todo es brutal en Trencin donde ejerció, y de donde huyó. Hubo dos momentos críticos antes de su propia desmovilizacion: huir de un campo de internamiento en zona soviética, y salvar la vida en el último segundo (literalmente) antes de ser fusilado por una banda de partisanos ante la mirada tranquila de unos tanquistas norteamericanos. Todo muy de película, pero desde un recuerdo muy fresco en la memoria. 
Hans Horn acabó siendo médico de verdad en Dinamarca, con una vida provechosa pero torturada por los recuerdos. Murió en 1989, y el autor retrata sus últimos años con auténtico cariño. Da gusto leerlo.
En general, la lectura fluye entre el contexto general de la guerra y la historia personal de Hans. Es agradable, sin dramatismo ni exageraciones para conquistar al lector; la propia vida que llevó ya fue una odisea sin tener que exagerarla. El autor ha hecho amistad con el protagonista desde la lectura de sus memorias porque no era un nazi, sino un pobre chaval intentando sobrevivir a algo mucho más grande que él,  que se ve zarandeado por fuerzas demasiado grandes con las que no simpatiza pero con las que se ve incapaz de oponerse. Y esa simpatia por Hans es la que nos transmite, aunque él estuviera dentro de un uniforme de la Werhmacht. Creo que es el valor fundamental del libro. 
Un dato a la historia de Alemania:
Un 3 de octubre, hace solo 12 años, Alemania💰 terminaba de abonar los últimos pagos de deuda (69,9 millones de €) por las reparaciones de guerra e  intereses acumulados, 92 años después del fin del gran conflicto bélico. Hay que decir que en 1953 se le concedió una quita de la deuda del 62.6% del total de la deuda acumulada en los periodos de entreguerras y la posguerra. De lo contrario, el milagro económico posterior de la RFA no hubiera sido posible.