martes, 13 de octubre de 2020
TESTADUREZ ALEMANA. PRISIONERA DE STALIN Y HITLER, de Marguerette Buber-Neumann
domingo, 27 de septiembre de 2020
DRESDE Y LOS BOMBARDEOS BRITANICOS SOBRE ALEMANIA, de Frank Musgrove
DRESDE Y LOS BOMBARDEOS BRITANICOS SOBRE ALEMANIA, de Frank Musgrove
"La guerra tiende a volvernos a todos cobardes, al menos a todos aquellos (en realidad una minoría muy pequeña de soldados) que la han vivido desde el lado malo. Empecé la guerra con bravura; mi valor disminuyó progresivamente. Era mucho menos valiente cuando la guerra terminó que cuando empezó. El nivel de valor que tenía en 1941 nunca volvió a recuperarse. Los no combatientes acabarán la guerra con más valor que cuando empezó"
jueves, 24 de septiembre de 2020
LA CARA OSCURA DEL SISTEMA DE FORD. AMERICA, de Vladímir Vladímirovich Mayakovski
lunes, 21 de septiembre de 2020
¿POR QUE MINTIO KAPUSCINSKI? KAPUSCINSKI NON-FICTION, de Artur Domolawski

domingo, 20 de septiembre de 2020
EL SACO DE TESALONICA, de Juan Cameniata
EL SACO DE TESALONICA, de Juan Cameniata
Quienes de los presos había que tenían noticia exacta de lo que antes habían ocultado, revelaban enseguida su identidad para entregarlos con urgencia a cambio de su vida. Quienes reconocieron que no tenían nada, pero habían arreglado el acuerdo solo sobre vanas esperanzas, recibieron la muerte decretada inequívocamente para los de su condición. Así pues, en ese momento algunos bárbaros ya son asignados para ese cometido: llevar a sus casas a los que querían entregar lo suyo y, si había algo con lo que saciar el ojo ávido, estos merecían salvarse y contarse de nuevo entre los cautivos; si, por el contrario, eran cosas baratas o modestas o el enviado no estaba satisfecho con lo que estimasen, se los pasaba a espada. De ahí que el peligro para los sojuzgados no fuese pequeño, porque muchos fueron excluidos del grupo de los que tenían algún material precioso"
miércoles, 16 de septiembre de 2020
EL NAZI QUE ARRESTO A ANNA FRANK. GOETHE EN DACHAU, de Nico Rost
EL NAZI QUE ARRESTO A ANNA FRANK. GOETHE EN DACHAU, de Nico Rost
"...di la dirección de Silberbauer a un periodista holandés, con el convencimiento de que los holandeses tenían derecho siquiera a una sola entrevista. Cuando el holandés fue a ver a Silberbauer, halló al inspector de policía (segunda graduación inferior en la policía austríaca) de muy mal talante. Decía que le habían forzado contra su voluntad.
—¿Por qué meterse conmigo ahora después de tantos años? Yo no hice más que cumplir con mi deber. Ahora acababa de comprarme unos muebles a plazos y van y me dejan sin empleo ¿Cómo voy yo a pagar los muebles?
—¿No siente remordimientos de lo que hizo? —le preguntó el reportero.
—Claro que lo siento y a veces me siento humillado. Ahora, cada vez que tomo un tranvía tengo que pagar billete como todo el mundo, porque ya no tengo pase.
—¿Y en cuanto a Ana Frank? ¿Ha leído su Diario?
Silberbauer se encogió de hombros:
—Compré el librito la semana pasada para ver si salgo yo. Pero yo no salgo.
El periodista añadió:
—Millones de personas han leído ese libro antes que usted, y usted hubiera podido ser el primero en leerlo.
Silberbauer le miró sorprendido.
—Y que lo diga. Es verdad. Nunca se me había ocurrido. Quizá debí recogerlo del suelo. Si lo hubiera hecho, nadie hubiera oído hablar de él ni de Ana Frank."
martes, 15 de septiembre de 2020
VIAJAR. EN LAS TRINCHERAS, de Gaziel
Las modernas vías férreas han quitado a los hombres la más grata y esencial de las emociones que se experimentan durante un viaje. Viajar no es propiamente recorrer con la mayor velocidad posible la distancia que media entre dos puntos de la superficie terrestre. En este caso, lo que se hace no es viajar, sino simplemente trasladarse. Los viajes modernos se caracterizan casi siempre por la rapidez, que es un elemento económico, a costa de la contemplación, que es un impulso emotivo. Un hombre moderno se acuesta en Berlín y se despierta en Roma, sin que tenga la más mínima idea de los vastos y ricos aspectos que la variedad de la naturaleza ha esparcido en el tránsito de aquellas grandes ciudades. Y así los hombres de hoy —enjaulados en la cárcel monótona de los trenes veloces, rodeados de gentes desconocidas, mustias y soñolientas, viendo desfilar vertiginosamente los panoramas serenos, a través del pentagrama de los hilos telegráficos que bordean la ruta— han perdido en gran parte la prístina noción que del viajar tenían nuestros abuelos cuando, arrellanados en el fondo de una silla de postas, iban tan sólo de Chartres hasta París, en íntimo y apacible contacto con la naturaleza.lunes, 7 de septiembre de 2020
NECESITO VIAJAR. AMERICA, de Vladimir Maiakovski

miércoles, 2 de septiembre de 2020
EL PRIVILEGIO DE LA NATURALEZA SALVAJE. MIS AÑOS GRIZZLY, de Doug Peacock
EL PRIVILEGIO DE LA NATURALEZA SALVAJE. MIS AÑOS GRIZZLY, de Doug Peacock
Caminamos por la orilla pedregosa del lago hasta el pequeño claro y montamos la tienda. Habíamos avanzado menos de doce millas ese día, pero daba la impresión de que eran más. Nos acurrucamos en los sacos de dormir: compartir un lugar como aquél sabía a gloria. Acabábamos de atravesar el corazón de las tierras altas de Montana, para llegar a ese puerto de montaña salvaje y alejado de cualquier camino. El viento de la tarde se levantó y cerramos la cremallera lateral de la tienda contra el que soplaba; nos quedamos observando, a través de la solapa opuesta, la superficie fría del lago alpino. Vivir era un privilegio, ese día un regalo, y la naturaleza bella y severa, el águila dejando caer la ardilla.
martes, 1 de septiembre de 2020
COMO SE RECLUTABAN NUEVAS VIGILANTES PARA LOS CAMPOS DE EXTERMINIO. PRISIONERA DE STALIN Y HITLER, de Marguerete Buber-Neumann





