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viernes, 10 de marzo de 2017

COLGADOS EN EL VACÍO. AL FINAL DE LA ESCALADA, de Cesar Pérez de Tudela.

COLGADOS EN EL VACÍO. AL FINAL DE LA ESCALADA, de Cesar Pérez de Tudela 

"En una postura y muy incómoda, a unos 300 metros del suelo, descansamos colgados de dos clavijas. Allí no podíamos ni intentar dormirnos. Frasco, ¿porque escalas?- le pregunté a mi compañero.
-No lo sé- respondió-. Creo que es importante,  me hace ser fuerte, pero también me gusta mucho dibujar y entonces no paso tanto miedo.
-Si, tienes razón; esto del alpinismo es gracioso, los fortalece, pero llegas a aborrecer estos precipicios. A veces sobrecoge el ánimo. He de confesarte que hoy he pasado mucho miedo.
-Hoy has escalado como un maestro- me replicó. -Pero lo hice para poder subir, no me siento orgulloso, solamente he ejercitado mi oficio.  Quiero cumplir mi objetivo y llegar a la cima.
Los párpados se nos fueron cerrando y, cuando me di cuenta, Frasco estaba inclinado hacia el abismo, como si fuera a caerse.
-¡Frasco, despierta!- le grité.
La noche si nos hizo muy larga, tiritando y añorando el sol que el día anterior nos quemaba. Las horas pasaban lentamente"

jueves, 9 de marzo de 2017

LA ESENCIA DE TODO. AL FILO DE LA ESCALADA, de Cesar Pérez de Tudela

    LA ESENCIA DE TODO. AL FILO DE LA ESCALADA, de Cesar Pérez de Tudela 

    "Entonces, ¿debemos respetar aquello en lo que hemos fracasado? Lo más difícil de llegar al límite es regresar de él, haciendo y viviendo precisamente en lo que se teme. ¿El éxito tras los fracasos es más grande? Debo liberarme todavía más y correr hacia mí mismo. ¿Tengo que seguir confiando en todo aquello que sea difícil? Pero ahora ya temo sufrir por el frío, la soledad y el esfuerzo. Y sé que el sufrimiento es imprescindible para atreverse a hacer lo que parece imposible.
Esta es mi reflexión. En ella está mi secreto. Os la traslado a vosotros por si la queréis aceptar. ¿Pero para que necesitamos sufrir? ¿No es acaso el placer y la comodidad el horizonte de los seres vivos? ¡No! Creo que el placer se siente en la paz. Hay que alcanzar la redención, llegando a las profundidades del propio ser. Esa teoría la sostuvo Junger, el gran filósofo alemán, en su Heliópolis.
(...) El afán de la aventura se esconde en el fondo del alma. La vida es un misterio y poco razonables los motivos que alegan quienes se aventuran en los peligros de las altas montañas.  Este es mi caso...
Pujante es mucho más joven que yo y escalo el Everest por el Nepal pero quiere repetirlo por el Tibet sin oxígeno. Mi reto es más modesto. Yo solo quiero volver para llenarme de luz y bajar para contarlo. Así pagaré y redimire mis pecados de orgullo buscando esa bondad fundamental para vivir con dignidad"



martes, 7 de marzo de 2017


AL FILO DE LA ESCALADA,  de Cesar Pérez de Tudela


    Si tuviera que ir alguien a rescatarme en alguna aventura, creo que este legendario aventurero seria uno de mis preferidos para que me ayudara a salir del marrón. César es una leyenda del tema en España, por ser uno de los primeros en hacerlo de una manera profesional, de contarlo ante los medios de masas que se iniciaron en España con un lenguaje audiovisual. Es de los que nos acercaron, junto a unos pocos más (Miguel de la Quadra Salcedo, Rodriguez de la Fuente, etc), el resto del mundo a un territorio atrasado. Siempre arrastró la fama de ser un poco "iluminado" por las experiencias místicas que de vez en cuando ha contado. Pero el autor es hijo de su tiempo, y cuando se nace en 1931 y te has formado en el antiguo régimen franquista, estamos hablando de alguien que podría ser nuestro abuelo o nuestro padre. En el libro se alude a estas experiencias, pero no se hace de ellas un mundo. También se notan los valores de aquella época en la narración. Una forma de narrar que va con la sinceridad por delante y bastante idealismo (en el libro no hay una defensa obcecada de aquel régimen que le cedió, y también le quitó, protagonismo. En entrevistas que dio a lo largo de los años da su versión del franquismo, bastante benevolente y seguramente es la parte de él que menos interesa, pero ahí esta, por ejemplo en el enlace de aquí).
    
    Un hombre de 40 años posiblemente hubiera hecho muchas de sus aventuras (los medios y la financiación nos hacen correr mas rápidos de un lugar a otro, hacer de determinadas aventuras una tabla rasa donde en tiempos de Cesar eran una sucesión de obstáculos que te ponen a prueba mucho mas como persona integra que como escalador profesional) en mucho menos tiempo, las contaria de un modo mucho más actual, sería trending topic en varias redes sociales a la vez. Pero César es de otra época, y de otra pasta. Tal vez una reliquia que desea ser reconocida antes de desaparecer. Pero otros no lo merecen tanto como él. Su nombre es el un escalador, alpinista, rescatador, periodista de guerra, parapentista, doctor en ciencias de la información, policia y aventurero (seguro que algo me dejo, pero en el libro te lo cuenta).

    La vida de Cesar Pérez de Tudela destaca también como no he visto hasta ahora por el salvamento de gente accidentada o de cadáveres en lugares peligrosos o francamente inaccesibles. Destaca por ir por el camino que es el suyo aunque vaya solo. Siempre me llamó la atención que el fulgor de su estrella en portadas de periódicos, revistas y programas de TV se apagara poco a poco mientras otros ocupaban esas parcelas. Un mundo sustituido por otro. Es cierto que Cesar tiene un concepto elevado y orgulloso de si mismo, el de alguien que no se "compra", y normalmente son valoraciones altas que se deben contrastar con otras fuentes. Pero como no tenemos acceso a ellas de primera mano, de veraz mano, me conformo con lo que él dice, y lo valoro muy positivamente frente un mundo de pura apariencia mediática y conformación con las opiniones de mercado.
    Otra reflexión que me ha provocado su lectura es la de que hay algo similar con Bonatti: llegado un punto, compagina la escalada con otras aventuras de exploración por el mundo menos visitado. Es el caso de viajes por islas de Indonesia, Filipinas, volcanes perdidos en la selva ecuatoriana o lanzarse en parapente. Actividades que compiten con la escalada y el alpinismo. Estas memorias repasan, para que no se pierdan en el olvido, sus grandes hitos en su momento: vias en el Urriellu, el Eiger, otras más implacables como el Aconcagua, etc. La obsesión por el Everest, la norte de Lavaredo, el Badile, el Hindu Kush...  Una vida envidiable por su variedad aunque no por la gente que ha ido quedando por el camino... A estas alturas, Cesar, enfermo de cáncer, ya es un superviviente de otras épocas y aventuras y esta con nosotros para contarlo muy amenamente, cronológica y ordenadamente. Con sus entusiasmos, fracasos y decepciones: Denali, Roca de Gibraltar, Guerra de Vietnam, el Annapurna, el Cotopaxi o el monte Sarmiento... una lista muy extensa de aventuras!!!!!. Echenle unas cuantas tardes, olvídense de la política y otros temas que no son el objeto de este blog ni de este libro, que todo lo empeña, porque merece la pena el testimonio: habra otros mas salvajes, pero muy pocos tan personales. Acérquense a esa parte digna de la historia de España que es César.


"Entonces, ¿debemos respetar aquello en lo que hemos fracasado? Lo más difícil de llegar al límite es regresar de él, haciendo y viviendo precisamente en lo que se teme. ¿El éxito tras los fracasos es más grande? Debo liberarme todavía más y correr hacia mí mismo. ¿Tengo que seguir confiando en todo aquello que sea difícil? Pero ahora ya temo sufrir por el frío, la soledad y el esfuerzo. Y sé que el sufrimiento es imprescindible para atreverse a hacer lo que parece imposible.
Esta es mi reflexión. En ella está mi secreto. Os la traslado a vosotros por si la queréis aceptar. ¿Pero para que necesitamos sufrir? ¿No es acaso el placer y la comodidad el horizonte de los seres vivos? ¡No! Creo que el placer se siente en la paz. Hay que alcanzar la redención, llegando a las profundidades del propio ser. Esa teoría la sostuvo Junger, el gran filósofo alemán, en su Heliópolis."


"(...) El afán de la aventura se esconde en el fondo del alma. La vida es un misterio y poco razonables los motivos que alegan quienes se aventuran en los peligros de las altas montañas. Este es mi caso...
Pujante es mucho más joven que yo y escalo el Everest por el Nepal pero quiere repetirlo por el Tibet sin oxígeno. Mi reto es más modesto. Yo solo quiero volver para llenarme de luz y bajar para contarlo. Así pagaré y redimire mis pecados de orgullo buscando esa bondad fundamental para vivir con dignidad"


"Una expedición es una combinación de ilusión, previsión y esfuerzo, todo lo contrario a la seguridad y comodidad, conceptos tan arreglados en la vida moderna en la sociedades occidentales. Es el deseo de vivir con intensidad para ganar reflexiones y experiencias. En mi caso es también para comunicarlos a los demás y contribuir a crear inquietudes y abrir nuevos caminos"

    Solo al final del libro refleja un valioso testamento vital y una emotiva despedida de todos nosotros:

    "Las actividades de montaña provocan hondos y prolongados sufrimientos en aquellos que la realizan. Pero suponen una contribución para lograr la redención de nuestra natural poquedad. Es esta una curiosa purificación: yo después de pasar más de 50 años en los precipicios alpinos buscando las razones para estas actividades tan irracionales, es ahora cuando creo haberlas encontrado. En mi caso, hace ya mucho tiempo que no responden a batir las marcas deportivas: no me interesan los records ni los logros con reconocimiento social. Yo busco vivencias, enriquecerme con experiencias. Creo que soy más cuanto más he vivido: fundamentalmente lo que me ha pasado y lo que he superado. Supone la trascendencia. Yo creo sinceramente que esto es así en muchos casos, pero casi nadie estudia ese tema apasionante. Hay que recurrir al Idealismo Alemán, a Kant, a Hegel, a Nietzsche, a Heidegger. Para mí el tema resulta tan interesante que lo trato en mi libro ¿Era necesario morir? que público Desnivel en 2015"

    "Lo que sí prometo a mis lectores y amigos es que hare lo posible para no defraudarlos en estos momentos difíciles que se nos vienen encima, al margen de los que tienen que ver con cuestiones sociopolíticas y económicas: aquellos que obedecen al ineludible paso de los años.
Seguiré enfrentándome a la hostilidad.
Controlaré mi impulsividad.
Superare el miedo.
Resistire ante el cansancio.
Seguiré siendo explorador de mis emociones.
Y confesor de mis culpas.
¡Hasta siempre!"


Una web del autor aqui.
Este es el blog oficial de Cesar Pérez de Tudela: aqui.

RUANDA. VOLAR EN CÍRCULOS, de John Le Carre

RUANDA. VOLAR EN CÍRCULOS, de John Le Carre 

    "A menos de una hora de la frontera congoleña, nos apartamos de la carretera y subimos por una colina para ver a algunas de las víctimas de los genocidas. El edificio de un antiguo colegio se erguía sobre unos valles primorosamente cultivados. El cuidador, un improbable superviviente, nos llevó a ver las aulas. Los muertos —cientos de muertos, familias enteras engañadas, convencidas de que juntas estarían más protegidas, pero que habían visto a sus miembros rematados uno a uno— habían sido depositados de cuatro en cuatro o de seis en seis sobre tarimas de madera y cubiertos con una pasta que parecía engrudo. Una mujer con un cubo y la cara cubierta por una mascarilla les estaba aplicando otra capa de la misma sustancia. ¿Por cuánto tiempo más los seguiría pintando? ¿Cuánto durarían? Muchos eran niños. En un país donde los granjeros sacrifican a los animales, la técnica había surgido naturalmente: primero, cortar los tendones; después, tomarse su tiempo. Las manos, los brazos y los pies se guardaban por separado, en unas cestas. Piezas de ropa desgarrada, marrón por las manchas de sangre y en su mayoría de tallas infantiles, colgaban de las cornisas de la cavernosa sala de reuniones.
—¿Cuándo los sepultarán?
—Cuando hayan terminado de hacer su trabajo.
Su trabajo era conservar las pruebas de que realmente había sucedido.
—Las víctimas no tienen a nadie que las reconozca, ni que las llore, ni que las entierre —nos explica nuestro guía—. Sus allegados también están muertos. Dejamos los cadáveres a la vista para silenciar a los que dudan y a los negacionistas"

OTRA EUROPA, de Czeslaw Milosz

OTRA EUROPA, de Czeslaw Milosz

    "Al salir al día siguiente de la ciudad, demostramos no comprender la civilización. A lo largo de lago se extendían kilómetros y kilómetros de villas privadas con jardines y puertos privados; hasta entonces, para nosotros, los lagos significaban la naturaleza: debilitados por el hambre, nos sobrevenian alternativamente ataques de risa y accesos de cólera. Había que ser un cerdo para encerrarse en su casita, aislarse de los demas y proclamar: 'esto es mío'. Sentimos vehementemente cuan despiadada es la propiedad privada y como se vuelve contra los desposeídos. Fuimos hacia las montañas, luego hacia un claro en el bosque. Durante unos días volvimos a él por las noches. Por la mañana,  sentíamos frío, pero, como por entre la niebla oíamos cencerros de vaca, renunciamos a encender fuego por miedo a que apareciera un individuo blandiendo un bastón y gritando: 'esto es mío'. En nuestro país nadie se preocupaba de saber a quién pertenecía el bosque, que era el dominio de los animales, de los cazadores y de los vagabundos".


La frontera entre Polonia y Ucrania

domingo, 5 de marzo de 2017

LOS INDOMITOS DE LA MONTAÑA, de Dino Buzzatti

LOS INDOMITOS DE LA MONTAÑA, de Dino Buzzatti 

    "El episodio es, sin duda, extraordinario. Desde el primer rellano que corta la terrible muralla, Andrich subió en escalada libre la siguiente pared: más de 30 metros. Empeñado en escalar un extraplomo complicadísimo, cuando intentaba colocar un clavo perdió el apoyo y cayó al vacío. Mientras volaba, consiguio enderezarse: cayó, pero no sobre la roca, si no sobre las suaves ramas de un pino que estaba en el rellano,  y no se hizo nada. Recuerdo haberle preguntado ,también yo:  "y mientras caídas, ¿que se te pasaba por la mente?. "Pensaba en esta foto que llevo siempre en el bolsillo por superchería. "¿Y que fotografía es esa?" Me la enseñó: era de alguien que había muerto en la montaña horroroso, como un fantoche sin esqueleto, tendido de cualquier manera sobre las rocas."
CORRIERE DELA SELLA, 25 OCTUBRE 1950

LOS INDOMITOS DE LA MONTAÑA, de Dino Buzzatti

"Se trata de la historia de Lammer, famoso escalador en solitario, fundador del alpinismo moderno. Alemanisimo, nietzscheano, lleno hasta los topes de 'voluntad de poder'. Conquistador de cumbrea, por así decirlo, con acompañamiento de Wagner".

Al margen de lo dicho por Buzzatti, Lammer expuso su filosofia de la montaña, sin guias, afrontando la montaña al 100% en lo que dan tus capacidades y en escalada libre, en este libro: JUNGBORN, "La fuente de la Juventud"

jueves, 2 de marzo de 2017

AL FILO DE LA ESCALADA, de Cesar Pérez de Tudela

"... el recorrer andando los caminos de montaña, lo que los británicos denominaron trekking, llevaba consigo un nuevo concepto de la vida: el de que esta se halla en el camino ".
Cesar Pérez de Tudela, AL FILO DE LA ESCALADA
Foto de Somiedo, Asturias

miércoles, 1 de marzo de 2017

BORN TO RUN, de Bruce Springsteen

BORN TO RUN, de Bruce Springsteen 

"No «perdía los estribos» a menudo, pero podía hacerlo, silenciosamente y hasta el punto de imponer el temor de Dios a mis seres queridos. Lo había aprendido a los pies del maestro. Peor aún, había heredado sus malos hábitos al volante y eso podía resultar muy peligroso. Usaba la velocidad y la temeridad para comunicar mi propio enfado y rabia, con la única intención de aterrorizar a mi pasajero. Era aquel un comportamiento burdo, acosador, violento y humillante, que más tarde me llenaba de vergüenza. Siempre tenía a mano un millar de disculpas, pero naturalmente eran insuficientes y llegaban tarde, y supongo que también aprendí eso. Estos incidentes ocurrían únicamente con personas que me importaban, que amaba. Esa era la cuestión. Quería matar lo que me amaba porque no soportaba ser amado".

BORN TO RUN, de Bruce Springsteen

BORN TO RUN, de Bruce Springsteen 

"Esto es América. En nuestras manos están las recetas para muchos de nuestros males —guarderías, empleos, educación, asistencia médica—, pero haría falta un esfuerzo social de la dimensión del Plan Marshall para romper la cadena de varias generaciones de destrucción institucionalizada que nuestras políticas sociales han arruinado. Si podemos gastar billones en reconstruir las naciones de Irak y Afganistán, si pagamos la fianza de Wall Street con miles de millones de dólares de los contribuyentes, ¿por qué no aquí? ¿Por qué no ahora?"