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miércoles, 10 de octubre de 2018

LA POESÍA DE MARINA TSVETAIEVA, de Irma Kudrova

LA POESÍA DE MARINA TSVETAIEVA, de Irma Kudrova

    "Tsvietáieva odiaba el tiempo en que le había tocado vivir, sobre todo porque su época despreciaba el mundo interior de la persona, porque no valoraba su bagaje espiritual y emocional. En una de sus cartas definía el siglo XX con estas breves palabras: «Un siglo dispuesto a dar diez Pushkin por un coche». En su lírica se oye cada vez más la voz de un ser torturado y ahogado por la civilización actual. Extasiado por los logros del progreso de las máquinas, este ser ya no sabe amar, no sabe alegrarse ante el sol, ante un árbol en flor; los hombres se han convertido en «alcohólicos de la distancia», en «devoradores de minutos», en «bebedores de vacíos». «La vida es un lugar donde no se puede vivir», así lo formula en El poema de la montaña. Y en otro lugar: 
Llegué y vi: la vida es una estación. 
Inútil deshacer las maletas.

martes, 9 de octubre de 2018

EL HOMBRE SIN ROSTRO, de Markus Wolf / STASILAND, de Anna Funder

EL HOMBRE SIN ROSTRO, de Markus Wolf / STASILAND, de Anna Funder

    "Una historia digna de ese nombre no puede ser escrita sólo por los vencedores."
    Pedazo de libro inolvidable de uno de los espías mas famosos del siglo XX. Caí en él después de escuchar una historia de la Stasi en la que se documentaban con este libro. Pero he de decir que el libro es mucho mas brillante que la historia que contaron en #Histocast. Tan diferente como hablar de una lejana institución y hacerlo, en realidad, de una vida con dudas, certezas, trabajos, traiciones... incluso algo de amor. Un pasado reciente que muchos recordamos, que explica muchas cosas de ahora y de entonces, que nos explica a nosotros mismos de una manera que, cualquier parecido con la historia oficial y la de la prensa, es pura coincidencia. No es una disculpa de lo que hizo, tanto él como el enemigo, sino una salvaguarda ultima de por qué lo hizo. Se comparta o no, es interesantisimo en todos los aspectos y digno de pensar y ser recordado... EL HOMBRE SIN ROSTRO, de Markus Wolf
    Por cierto, que la contraparte de la jugada es leer STASILAND, cosa que hice antes, porque es la cara B de la historia de la RDA, la de los humillados y ofendidos, de la mano de varias personas que vivieron en el estrecho corsé material y mental que imponía el partido socialista único. Imprescindible para acabar forjandonos de una visión propia acerca de los totalitarismos que, de tan enterrados que parecían en 1989, vuelven a amenazar con extraña fuerza en Europa. Dos libros que se complementan. Ha sido genial leerlos uno tras otro

DIARIOS, 21 DE JUNIO DE 1851, de H. D. Thoreau

DIARIOS, 21 DE JUNIO DE 1851, de H. D. Thoreau

"Ahora anhelo esos viejos caminos secos, desiertos, que nos apartan, serpenteando, de las ciudades, que nos alejan de la tentacion, que nos conducen al exterior de la Tierra, sobre su corteza mas externa, donde es posible olvidar el pais por el que viajamos, donde ningún granjero puede quejarse de que le estamos pisando la hierba, donde ningun gentilhombre ha construido hace poco una casa de campo cuyos limites estemos traspasando, por los que puedes caminar como un peregrino, sin rumbo fijo. Donde no es frecuente que te cruces con viajeros. Donde mi espíritu es libre. Ahi es donde tengo libertad de pensamiento y en mi alma soy libre"

MUJERES DE LA RESISTENCIA. COMBATIENTES EN LA SOMBRA, de Robert Gildea

MUJERES DE LA RESISTENCIA. COMBATIENTES EN LA SOMBRA, de Robert Gildea

    "...cabe afirmar que la derrota de 1940 supuso una débâcle tanto en el plano político y social como en el militar. Las circunstancias excepcionales que se vivieron dieron pie a hazañas igualmente excepcionales. Vichy intentaba reforzar el viejo orden con su culto del Trabajo, la Familia y la Patria, pero para muchas mujeres la resistencia no significaba solo resistirse a la ocupación alemana, sino también a los estereotipos de género. En mayo de 1942, Marguerite Gonnet, la líder de Libération-Sud en el Isère, arrestada e interrogada por un tribunal militar alemán en Lyon acerca de por qué había tomado las armas, contestó: «Muy sencillo, coronel, porque los hombres las habían depuesto»"

lunes, 8 de octubre de 2018

EL RAMO DE FLORES. EL FIN DEL HOMO SOVIETICUS, de Svetlana Aleksievich

EL RAMO DE FLORES. EL FIN DEL HOMO SOVIETICUS, de Svetlana Aleksievich

"Un día Vladia y yo fuimos a llevar un chal de plumón a una compradora... Un objeto hermoso destinado a alguien que habitaba un mundo distinto del nuestro. Un encargo acabado. Vladia era muy buena tejiendo y su habilidad era nuestro único sustento. Tras pagar lo acordado, la mujer nos dijo: 'dejadme que os corte unas flores'. ¡No dábamos crédito! ¿Flores? ¿Para nosotras? Dos niñas pobres, vestidas con trozos de saco, hambrientas, heladas... ¿y aquella mujer quería regalarnos flores? Vivíamos soñando con mendrugos y aquella mujer supo percibir que también éramos capaces de anhelar algo más. Estás aislado, secuestrado por la miseria, y de repente te abren una ventanilla... ¡Una ventana entera que nos abrían de par en par! Resultaba que no era pan lo único que nos podían regalar. ¡También podían obsequiarnos un ramo de flores! Luego, no éramos diferentes de los demás. Éramos como cualquier otro hijo de vecino. Al regalarnos flores, aquella mujer se estaba saltando las reglas. No decía que las arrancaría de algún parterre o las recogería del campo. ¡No! ¡Las iba a recoger de su propio jardín! A partir de entonces... Puede que aquella fuera la llave que yo necesitaba... Puede que ella me diera la llave... Aquello significó un vuelco en mi vida... Recuerdo bien aquel ramo... Un gran ramo de girasoles. Ahora no dejo de plantarlas en mi dacha."


CONSPIRACIÓN. UN ESPÍA ENTRE AMIGOS, de Ben Macintyre

CONSPIRACIÓN. UN ESPÍA ENTRE AMIGOS,  de Ben Macintyre

    "Elliot presencio los festejos con una mezcla de sobrecogimiento y horror desde un apartamento en una sexta planta en Charlottenburger Chausse que pertenecía al general Noel Mason McFarlane, el agregado militar británico en Berlín. El condecorado Mason Mac era un viejo caballero de batalla, un veterano de las trincheras y del Mandato Británico de Mesopotamia. Al general le resultaba imposible ocultar su repugnancia. Desde el balcón del piso se veía claramente el estrado dónde se encontraba Hitler. Susurrando, Mason McFarlane le comento a Elliot que el Fuhrer se encontraba a tiro: "me siento tentado de aprovechar la ocasión", farfullo y agregó que "despachar al desgraciado ese desde aquí sería pan comido". Elliot 'lo animo a que lo intentará'. Mason McFarlane rechazo la idea, aunque más adelante solicito permiso formalmente para asesinar a Hitler desde su balcón. Por desgracia para la humanidad, se lo denegaron"
Su tumba en Moscu

ESCRIBIR Y VIVIR. DIARIOS, de H. D. Thoreau

ESCRIBIR Y VIVIR. DIARIOS, de H. D. Thoreau

    "¡Que vano resulta sentarse a escribir cuando no te has levantado para vivir! Se me antoja que, en el momento en que mis piernas empiezan a moverse, mis pensamientos empiezan a discurrir,"

domingo, 7 de octubre de 2018

MARINA TSVETAIEVA, MI MADRE, de Ariadna Efron

MARINA TSVETAIEVA, MI MADRE, de Ariadna Efron

    "En cuanto a la poesía, no era un lujo; no era una necesidad vital, también tenia un carácter ineluctable: Marina la escribía pese a todo y por encima de todo. La escribía en medio de todos los obstáculos, de todas las distracciones. Marina sabía dejar a un lado todo eso, apartarlo, como hacia con todos los objetos accesorios que se acumulaban en su escritorio, para poder hacer sitio para su cuaderno y sus codos"

viernes, 5 de octubre de 2018

LLEGAR A SER LO QUE UNO ES. WALDEN, de H. D. Thoreau

LLEGAR A SER LO QUE UNO ES. WALDEN, de H. D. Thoreau

"Si un hombre no marcha al mismo paso que sus camaradas, probablemente esté escuchando otro tambor. Que camine al ritmo de esa música, aunque sea más comedida y lejana"

MORIR EN EL FRENTE ALPINO. UN AÑO EN EL ALTIPLANO, de Emilio Llussu

MORIR EN EL FRENTE ALPINO. UN AÑO EN EL ALTIPLANO, de Emilio Llussu

    "...Aún veo a mi buen amigo, con una sonrisa de bondad escéptica, sacar de un bolsillo interior de la chaqueta un estuche de acero oxidado, protector del corazón en la guerra, y ofrecerme un cigarrillo. Yo lo acepté y encendí el suyo y el mío. Él seguía sonriendo y pensando en la respuesta. —Sin embargo… Y, después de soltar una bocanada de humo, repitió: —Sin embargo… si Héctor hubiera bebido un poco de coñac, de coñac bueno, tal vez Aquiles se hubiese encontrado en un aprieto… También yo volví a ver por un instante a Héctor detenerse, después de aquella fuga apresurada y no del todo justificada, ante la mirada de sus conciudadanos, espectadores en las murallas, soltarse del cinturón de cuero bordado en oro, regalo de Andrómaca, una elegante cantimplora de coñac y beber en las narices de Aquiles. 
    Yo he olvidado muchas cosas de la guerra, pero no olvidaré nunca aquel momento. Miraba a mi amigo, que sonreía, entre una bocanada y otra de humo. De la trinchera enemiga partió un disparo aislado. Él inclinó la cabeza, con el cigarrillo en los labios, y de una mancha roja, que se le había formado en la frente, brotó un hilo de sangre. Lentamente, se dobló sobre sí mismo y cayó a mis pies. Lo recogí muerto."